Una conductora de camiones de 45 años inició una demanda contra la firma Dis SRL por presunta discriminación laboral y renuncia forzada, según informó su representante legal.
Una camionera rosarina de 45 años, identificada como Carolina V., presentó una demanda contra la empresa de transporte de cargas y combustible Dis SRL, por presuntas presiones para que renuncie mientras atravesaba un problema de salud. Así lo informó su abogada, Vanina Gaia, en declaraciones a La Capital.
Según Gaia, la conductora trabajaba desde hacía cinco años en la firma y comenzó a experimentar problemas hepáticos en la vesícula biliar, que le impedían realizar su labor. La trabajadora presentó un certificado médico, pero la empresa no habría respetado la licencia y la habría obligado a subir al camión. En ruta, la mujer se descompensó, solicitó asistencia médica en una estación de servicio y fue hospitalizada.
Gaia sostuvo que el empleador hostigó a la conductora con llamados para que retomara la actividad, a pesar de su estado de salud. Al regresar a su casa, el empleador le habría ofrecido una tarea diferente, que ella rechazó, y luego le habría exigido la renuncia. La trabajadora se negó.
Según la denuncia, la conductora fue encerrada en una oficina de una estación de servicio, donde le redactaron y firmaron un telegrama de despido, y luego la trasladaron a una sucursal del Correo Argentino para presentarlo. La abogada también señaló que la demandante percibía un salario inferior al de otros empleados varones que realizaban la misma tarea.
La demanda fue ingresada en la Oficina de Violencia de Género y busca que la Justicia laboral de Rosario reconozca la existencia de daño moral y discriminación laboral, y condene a la empresa a reparar integralmente los perjuicios sufridos.
Gaia afirmó que el caso pone en debate la protección de las mujeres en ámbitos laborales tradicionalmente masculinizados y el respeto por los derechos fundamentales de los trabajadores, especialmente durante problemas de salud.
El caso se suma a antecedentes como el de la conductora rosarina Dolores Guldris, quien en 2025 presentó un amparo colectivo por presunta discriminación en un proceso de selección de conductoras de la empresa Chevallier.
