Al cierre de junio de 2026, la ejecución presupuestaria del gasto público registró una contracción del 4% respecto al mismo mes de 2025. En comparación con el primer semestre de 2023, la caída acumulada alcanza el 34%, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Al cierre de junio de 2026, la ejecución presupuestaria destinada al gasto público se contrajo un 4% en relación con el mismo período de 2025. Si se compara el primer semestre de 2026 con el mismo lapso de 2023, la contracción acumula un 34%, lo que implica que el gobierno destinó un tercio menos de recursos que en 2023 para áreas como salud, educación, ciencia y obra pública, según datos oficiales.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señala que “los datos disponibles a junio permiten identificar tendencias sobre la orientación fiscal del año, evidenciando un marcado sesgo contractivo del gasto público”. El estudio detalla que la Secretaría de Inteligencia del Estado registró un incremento real del 17% en su ejecución, mientras que los Servicios de la Deuda Pública concentraron el 13% del gasto total ejecutado.
En el área de salud, la Superintendencia de Servicios de Salud sufrió una caída del 64% en sus recursos. Los hospitales dependientes del gobierno nacional tuvieron ajustes de entre el 17% y el 44%, el Instituto Malbrán un 32% y la ANMAT un 42%. El informe indica que “programas críticos de atención sanitaria y prevención de enfermedades presentan caídas de hasta 100%”. En contraste, el INCUCAI mostró un incremento real del 68%.
En ciencia y tecnología, el Programa de Promoción de la Investigación e Innovación registró una caída del 88%, el CONICET del 35% y la CONAE del 64%. También se redujeron las partidas del Servicio Geológico Minero Argentino (-31%), la Fundación Miguel Lillo (-36%) y el Servicio Meteorológico Nacional (-33%).
En el ámbito social, la ANSES presentó una caída del 15%, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia del 75% y el INAES del 82%. El programa de Economía Social registró una caída total del 100%, el Apoyo al Plan Nacional de Primera Infancia una reducción del 93% y el Plan Nacional de Protección Social una contracción del 99%. Las políticas alimentarias también disminuyeron: Comedores Comunitarios y Merenderos un 65% y la Prestación Alimentar un 37%.
En educación, el programa Conectar Igualdad y el Fondo Nacional de Incentivo Docente sufrieron un recorte del 100%. La Gestión y Asignación de Becas a Estudiantes mostró una reducción del 83%, las Acciones de Formación Docente del 90%, el Desarrollo de la Educación Superior del 31% y el Equipamiento una contracción del 96%.
En organismos estratégicos, la Comisión Nacional de Energía Atómica registró una caída del 50%, la Autoridad Regulatoria Nuclear del 26%, el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad del 35% y el Organismo Regulador de Seguridad de Presas del 34%. En transporte y obra pública, las caídas oscilaron entre el 84% y el 100% en programas de infraestructura, pavimentación, cuencas, túneles y puentes.
Las transferencias a provincias y municipios también se redujeron: Cooperación y Asistencia Técnica a Municipios disminuyó un 97% y el Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires tuvo una caída total. En fuerzas de seguridad, la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura Naval perdieron entre un 30% y un 34% de su presupuesto, mientras que el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea se contrajeron un 16%, un 19% y un 27%, respectivamente.
