Tras el partido de Argentina contra Egipto, miles de personas sufrieron disfonía y dolor de garganta. Un especialista brinda recomendaciones para prevenir y aliviar estos síntomas.
Este martes, durante el partido de Argentina contra Egipto, la tensión y los tres goles marcados generaron una ola de disfonía y dolor de garganta en todo el país. Ante la posibilidad de que la selección juegue nuevamente el sábado en una instancia decisiva, se difunden consejos para evitar quedarse sin voz.
La Capital consultó al médico Alejo Linares Casas, otorrinolaringólogo de Grupo Oroño y jefe del área del Hospital Centenario, quien explicó que la disfonía postpartido es “una laringitis post esfuerzo que ocurre porque las cuerdas vocales chocan fuerte y se inflaman”. Según el profesional, tras estas situaciones aparece la disfonía, una alteración de la voz conocida como ronquera que provoca cambios en el tono, volumen o timbre natural.
El presidente argentino fue entrevistado poco después del encuentro y apenas se le escuchaba por la profunda disfonía. Este cuadro se repitió en miles de personas de todas las edades desde que terminó el encuentro, mientras que otros amanecieron sin voz este miércoles.
Linares Casas señaló que el solo esfuerzo de gritar fuerte, sumado a la tensión nerviosa, afecta a las cuerdas vocales. A esto se suman los ambientes secos por la calefacción, la poca ventilación en el invierno argentino, y el consumo de alcohol y tabaco durante el partido, que aumentan la deshidratación. Como recomendaciones, mencionó: “Tomar bastante agua, tratar de respirar hondo, no estar tan tensos y luego hacerse vahos de vapor o nebulizaciones para aliviar el síntoma”.
El frío intenso que sufren Rosario y otras zonas del país favorece la aparición de virosis y síntomas como el dolor de garganta. Linares Casas indicó que “con el frío se incrementan los casos de faringitis, la inflamación del tejido faríngeo que se puede originar por virus, bacterias o algún irritante”. En épocas de frío, bajan las defensas naturales en la faringe, por lo que estos cuadros se ven con más frecuencia.
Respecto a las gárgaras, el especialista afirmó que “las gárgaras con algún jarabe que contiene bencidamida o con bicarbonato pueden dar alivio momentáneo porque generan una especie de anestesia, lo mismo que los caramelos para el dolor de garganta: no curan, producen una sensación de mejora por un rato”. Recomendó hacerlas con agua tibia, ya que “lo que calma es el líquido tibio”.
Si el dolor no mejora en 72 horas, Linares Casas sugirió una consulta médica porque “puede haber una sobreinfección bacteriana y entonces sí se requieren antibióticos”. Advirtió contra la automedicación, ya que “la gran mayoría de los cuadros son virales, por lo que ir a comprar antibióticos y tomarlos no va a cambiar el proceso”.
“Lo que realmente mejora el dolor de garganta es descansar”, señaló el médico. “Antes uno se acostaba, se quedaba unos días adentro, descansando y eso es lo que ayuda realmente al cuerpo a combatir la infección”. También recomendó mantener el calor del cuello con bufandas o cuellos de polar, lavarse las manos con frecuencia, usar barbijo si se comienza con dolor y vacunarse en caso de pertenecer a un grupo de riesgo.
