Una nueva modalidad turística propone revivir la experiencia del viaje de egresados en San Carlos de Bariloche, dirigida a adultos que buscan reconectar con su adolescencia a través de un programa con estética retro premium.
En el marco de la celebración del Día del Amigo, emerge una nueva forma de viajar a San Carlos de Bariloche orientada a adultos que desean revivir la experiencia del viaje de egresados. Según informaron los organizadores, se trata de una tendencia que busca reunir a personas que quieran rencontrarse con una época pasada y disfrutar de momentos de esparcimiento.
Javier Pascual, representante de la iniciativa, explicó: “Se trata de viajar a Bariloche no solamente por el destino sino para volver a ese joven que cada uno fue, esta vez viviendo algo nuevo como es la experiencia de un viaje de Reegresados”. Agregó que “la tendencia del programa de viajes Old School recrea el espíritu del viaje de egresados con una estética retro premium y una precisión emocional que transforma el recuerdo en experiencia vivencial”.
El programa, denominado “Reegresados”, propone recorrer el mismo circuito del viaje de egresados, incluyendo boliches clásicos, noches temáticas, hoteles y excursiones. “Se trata de ese viaje de egresados que nunca se fue del todo. Quedó guardado en recuerdos y amistades. No buscamos que sea igual, pero sí resignificarlo. Volver a ese momento, pero con todo lo que sos hoy con partes tuyas que quedaron en pausa”, indicó Pascual.
La propuesta contempla diferentes décadas para que los viajeros elijan según su generación: los nacidos en los 80 y 90, que vivieron sin filtros ni redes sociales, con VHS, Walkman y cartas; los de los 2000, que crecieron con Fotolog, ICQ y Messenger; y los de 2010, que se criaron con redes sociales, smartphones y juegos en línea.
Los organizadores señalaron que la nostalgia funciona como motor de esta tendencia, ya que permite a las personas reconectar con recuerdos de la adolescencia. Como antecedente, mencionaron el éxito del programa de televisión “Los graduados”, que evidenció la aceptación del público argentino por la estética retro de los años 80.
