El FranquiDay reunió en Rosario a 32 marcas franquiciantes con potenciales inversores. Los modelos de menor escala, con estructuras livianas y menos gastos fijos, se expanden en un contexto de altos costos operativos y financiamiento limitado.
Las franquicias buscan adaptarse a un escenario económico en el que la falta de liquidez y los altos costos operativos condicionan las decisiones de inversión. En ese contexto, los modelos de negocios de menor escala, con estructuras más livianas y menos gastos fijos, ganan terreno entre las marcas que quieren expandirse y los emprendedores que buscan una alternativa para generar ingresos. La tendencia se reflejó en una nueva edición del FranquiDay, el encuentro que reunió esta semana en Rosario a empresas franquiciantes con potenciales inversores.
“Lo que estamos viendo es que los últimos años las franquicias se están inclinando a modelos low cost, que no requieren una inversión tan alta, algo pensado en lo que está demandando el inversor”, explicó Francisco Bastard, fundador de Negozona, la plataforma que organiza el evento. Según describió, los formatos que muestran mayor expansión son aquellos que proponen locales más chicos, requieren menos empleados y, en algunos casos, prescinden por completo de un establecimiento comercial.
El cambio responde a una adaptación de las marcas a las posibilidades de quienes buscan ingresar al negocio. En lugar de apostar exclusivamente por locales amplios, estructuras con varios empleados y desembolsos elevados, las franquicias avanzan hacia formatos más reducidos, con menores costos de entrada y una operación que puede quedar en manos de sus propios dueños.
Franquicias low cost: inversiones desde los US$ 10.000
El abanico de propuestas que conviven en el mercado es amplio, tanto por los rubros como por los montos necesarios para comenzar. Las inversiones pueden ir desde los US$ 10.000 hasta aproximadamente US$ 125.000, una diferencia que responde al tipo de actividad, la infraestructura requerida y las características de cada marca.
Los modelos de menor inversión encuentran un público entre emprendedores que buscan aprovechar sus ahorros para poner en marcha un negocio propio. En muchos casos, se trata de proyectos familiares en los que los integrantes del hogar participan directamente de la operación cotidiana, con el objetivo de reducir los gastos en personal y evitar una estructura demasiado costosa.
La propuesta tiene una particularidad: el emprendedor no parte desde cero en términos comerciales. Al incorporarse a una franquicia, accede a una marca ya posicionada y a un modelo de negocio definido, aunque eso no elimina los riesgos propios de cualquier inversión ni garantiza la rentabilidad.
“Las franquicias se fueron acomodando a la demanda del emprendedor”, resumió Bastard. La búsqueda de alternativas con menor desembolso inicial convive con otra transformación: cada vez más interesados no ven la franquicia únicamente como una inversión para obtener una renta, sino como una actividad que van a gestionar personalmente.
“Estamos viendo muchos emprendedores que buscan alternativas como autoempleo, es decir, invertir en una franquicia pero para operarla”, señaló el fundador de Negozona.
Ese perfil modifica la relación entre las marcas y sus potenciales socios. El franquiciante ya no necesita solamente captar inversores con capacidad financiera para abrir varias sucursales, sino también encontrar personas dispuestas a involucrarse en el funcionamiento diario del negocio. Para el emprendedor, en tanto, la posibilidad de incorporarse a una red reconocida puede representar una forma de reducir algunas de las dificultades que supone desarrollar una marca desde cero.
Menos costos fijos, una de las claves para expandirse
Uno de los principales desafíos para cualquier negocio en el contexto actual es sostener su estructura de gastos mientras busca generar ventas suficientes. El alquiler, los salarios, los servicios y el capital de trabajo necesario para mantener la operación pueden convertirse en una barrera de entrada, especialmente cuando la disponibilidad de financiamiento es limitada.
Por eso, entre las alternativas que ganan espacio aparecen las franquicias que prescinden de un local a la calle o funcionan con instalaciones más pequeñas. La reducción de la superficie comercial permite achicar el desembolso inicial y aliviar parte de los costos mensuales que debe afrontar el emprendedor.
“Tenemos varios ejemplos de franquicias que no requieren local. Es una tendencia de escapar a costos fijos como alquileres, que suelen ser muy altos. Eso hace que la inversión sea más baja”, explicó Bastard.
La lógica también resulta atractiva para las empresas que buscan expandirse sin asumir directamente el costo de abrir y gestionar cada nuevo punto de venta. A través del sistema de franquicias, las marcas pueden ampliar su presencia territorial mediante acuerdos con terceros, mientras que los emprendedores acceden a una estructura comercial preexistente.
FranquiDay: un espacio para comparar oportunidades de inversión
La transformación del mercado fue uno de los ejes de la nueva edición del FranquiDay, que se realizó en el Salón Muelle de la Terminal Fluvial de Rosario. La jornada reunió a 32 marcas franquiciantes de distintos rubros y con diferentes requerimientos de inversión, en una ronda de reuniones individuales con personas interesadas en abrir un negocio propio.
El formato busca facilitar el contacto directo entre ambas partes. Para las marcas, representa una oportunidad de conocer a potenciales socios y evaluar si sus perfiles se ajustan al modelo de negocio. Para los emprendedores, permite conversar con distintas empresas en un mismo día, comparar propuestas y consultar sobre inversión inicial, funcionamiento y perspectivas de rentabilidad.
Fue la segunda edición del encuentro en Rosario, luego de la primera realizada en mayo de 2025. La iniciativa forma parte de un circuito de rondas de negocios presenciales que Negozona comenzó a desarrollar en 2024, en Mar del Plata, y que luego extendió a otras ciudades del país. Bastard adelantó que el evento volverá a realizarse en Rosario el año próximo.
Negozona nació en 2017 como una plataforma dedicada a la promoción y difusión de franquicias y fondos de comercio. Su funcionamiento se asemeja al de un marketplace: permite publicar oportunidades de venta y conectar a sus representantes con personas interesadas en adquirirlas. Con los encuentros presenciales, la empresa sumó una instancia de vinculación directa para facilitar el intercambio entre marcas y potenciales inversores.
En un escenario en el que los costos de entrada y la disponibilidad de capital pesan cada vez más en las decisiones de los emprendedores, el crecimiento de las franquicias low cost muestra cómo el sector busca adecuar su oferta a las nuevas condiciones económicas. La apuesta pasa por reducir la escala de los negocios, limitar los costos fijos y ampliar el universo de posibles inversores, con una modalidad que también gana atractivo entre quienes buscan generar su propio empleo.
