Dos trenes de alta velocidad colisionaron en las inmediaciones de la estación de Urda, Toledo. Los investigadores evalúan un posible error humano y una falla en el sistema de señalización. Renfe suspendió el corredor Madrid-Andalucía.
Un accidente ferroviario ocurrido en las inmediaciones de la estación de Urda, en Toledo, España, dejó al menos 46 personas fallecidas, según la cifra actualizada indicada por las autoridades. El siniestro se produjo tras la colisión de dos trenes de alta velocidad y el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales cayeron por un terraplén.
Qué se investiga
Los investigadores buscan determinar qué ocurrió antes del impacto y si hubo problemas en los sistemas de control que debían evitar la colisión entre ambas formaciones.
El accidente tuvo lugar a las 8.54, cuando el AVE 2080, que había partido de Madrid con destino a Sevilla, chocó contra el tren Iryo 6076 que circulaba por delante.
Tras el impacto, varios vagones descarrilaron y algunos terminaron fuera de las vías, lo que desplegó un operativo de emergencia. En la zona trabajaron bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, efectivos de Protección Civil de localidades cercanas, helicópteros sanitarios y unidades de cuidados intensivos móviles.
Las causas del siniestro continúan bajo investigación. Entre las hipótesis iniciales se contempla un posible error humano, aunque no hay una explicación oficial definitiva.
Pepa Páez, secretaria general del sector ferroviario de Comisiones Obreras (CCOO), señaló que podría haberse tratado de una falla del maquinista o de la persona encargada de regular el tránsito ferroviario. No obstante, remarcó que aún es pronto para determinar qué ocurrió.
Posible falla en el sistema de seguridad
Otra de las líneas de investigación apunta al funcionamiento del sistema de señalización que controla la distancia entre los trenes y puede ordenar una frenada automática cuando existe riesgo de colisión.
Fuentes oficiales citadas por la Cadena SER indicaron que el sistema conocido como Linienzugbeeinflussung (LZB) habría presentado una interrupción durante algunos minutos. Según esa versión, el mecanismo de protección lateral se habría activado, pero el maquinista habría recibido una indicación desde el centro de control de Atocha para continuar la marcha, pese a la presencia de una señal en rojo.
Los sistemas de seguridad ferroviaria están diseñados para evitar que dos formaciones ocupen simultáneamente un mismo tramo de vía. Para ello, alertan al tren que circula detrás cuando detectan otro convoy detenido y pueden activar el frenado automático o emitir advertencias en la cabina.
Además, el centro de control de Adif en Atocha monitorea la ubicación de las formaciones. Cuando un tren se detiene, el sistema registra el tramo que ocupa, que no debería ser utilizado por otra formación que circule en la misma dirección.
Por ahora, las versiones sobre una posible falla técnica o un error humano no fueron confirmadas como causas definitivas del accidente.
Asistencia a las víctimas
Ante la magnitud del siniestro, Adif anunció la instalación de puntos de atención para las personas afectadas en las estaciones de Madrid-Atocha, Sevilla-Santa Justa y Córdoba Julio Anguita.
El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) informó que está recopilando información para conocer el alcance del accidente y sus consecuencias tanto para los trabajadores como para los pasajeros.
Mientras avanzan las tareas de asistencia y la investigación, Renfe mantiene suspendida la circulación de trenes de alta velocidad en el corredor Madrid-Andalucía.
Declaraciones de Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, manifestó su consternación por el accidente y expresó su apoyo a las personas afectadas y a sus familias.
A través de las redes sociales, el mandatario transmitió su solidaridad ante la tragedia.
Las autoridades continúan trabajando para esclarecer las circunstancias del choque y determinar qué provocó que dos trenes coincidieran en un mismo tramo de la línea de alta velocidad.
