El Sindicato de Cadetes de Rosario estima que unos 9.000 trabajadores se desempeñan en el sector, en su mayoría bajo plataformas digitales, y denuncia falta de cumplimiento de derechos laborales.
El Sindicato de Cadetes de Rosario difundió una estimación que indica que alrededor de 9.000 cadetes trabajan actualmente en la ciudad, la mayoría a través de plataformas digitales. La principal queja del gremio es que no se respetan los derechos laborales de estos trabajadores.
Nicolás Martínez, Secretario General del sindicato, señaló en un medio local que “la crisis económica y la pérdida de 300.000 puestos de trabajo en los últimos dos años han empujado a muchos a este rubro como una salida rápida para subsistir”. Las jornadas laborales, según el dirigente, “pueden extenderse hasta 15 horas diarias para alcanzar ingresos que permitan cubrir necesidades básicas”.
El gremio impulsa desde hace tiempo un proyecto de ley provincial para crear un registro de repartidores y actualizar la normativa vigente, aunque los avances son lentos. La Municipalidad de Rosario inició recientemente un censo en el sector, pero el sindicato cuestionó su alcance al indicar que apenas se relevaron 150 trabajadores sobre un universo estimado de 9.000. “Falta voluntad política real para obligar a las empresas a tributar y registrar a su personal como cualquier otro comercio”, advirtió Martínez.
El Sindicato apunta a las plataformas digitales, que “no generan beneficios impositivos y se llevan la plata afuera”. En este marco, miles de trabajadores continúan sin obra social, sin cobertura ante accidentes y sin garantías laborales mínimas. “Solo queremos ser reconocidos como trabajadores”, agregó el dirigente.
Respecto al censo municipal, Martínez expresó su malestar porque no fueron consultados. “Desde nuestra experiencia lo más urgente es la regulación”, afirmó, y recordó que ya existe una ordenanza vigente en la ciudad (ordenanza 7042) que establece obligaciones para las empresas del rubro, pero que no se aplica sobre las plataformas digitales. “El Estado tiene que obligar a las empresas a adecuarse a la legislación. Si no arbitra en la relación laboral, las empresas no van a cambiar”, explicó.
Martínez también señaló que cuando algunas aplicaciones llegaron al país registraron trabajadores bajo convenios, pero ante la falta de controles del nuevo gobierno nacional dejaron de hacerlo. “Las empresas tienen ganancias exorbitantes, pero no se adecuan porque nadie las obliga. Si se regula, no se van a ir”, concluyó.
