El equipo de Jorge Almirón mostró un rendimiento colectivo alto en la goleada y busca mantenerlo en los cuatro partidos decisivos por el primer puesto de la tabla anual y el Clausura.
Central hizo un hallazgo en la goleada ante Independiente Rivadavia: el juego y nivel futbolístico que mostró en cancha. Ese rendimiento es el que el equipo de Jorge Almirón busca sostener en la recta final de la temporada, donde tiene chances de alcanzar el primer puesto en la tabla anual y consagrarse en el torneo Clausura.
El desafío será intentar mantener ese funcionamiento que apareció en un momento determinado de la competencia. Central marcha cuarto en la tabla anual, por lo que no tiene margen de error. Podría empatar un partido, pero si ello sucede deberá ganar los tres restantes.
En el partido ante Independiente Rivadavia, todas las piezas funcionaron en un nivel parejo, con rendimientos por encima de la media. Ese salto de calidad en el rendimiento hizo crecer las expectativas, por lo que el objetivo es no retroceder.
Este Central tiene futbolistas de buen pie, lo que explica el potencial de jugar como lo hizo ante Independiente Rivadavia. Se destacaron Ángel Di María con sus goles; Jaminton Campaz, con capacidad de desequilibrio permanente; Vicente Pizarro, que pareció volver recargado de la selección; Ignacio Ovando y Gastón Ávila, con la solidez que traían de arrastre. El resto acompañó de buena manera. Dos de sus centrodelanteros (Enzo Copetti y Marco Ruben) terminaron con la sequía goleadora de los 9. En contra, se registraron las bajas de Franco Ibarra y Federico Navarro.
El Canalla inclinó la balanza cuando se quedó con un jugador más tras la expulsión de Alex Arce, aunque no siempre ocurre en el fútbol argentino. Central puede dar fe de ello: en la serie contra Corinthians por la Copa Libertadores tuvo la chance de jugar un largo tiempo con uno de más, tanto en la ida como en la vuelta, y no pudo valerse de esa ventaja.
En otros partidos recientes, Central ganó encuentros de trascendencia, como ante Estudiantes por la Supercopa Internacional, o frente a Argentinos Juniors (un rival directo en la pelea por la anual), pero en ninguno alcanzó la lucidez que tuvo contra la Lepra mendocina.
De cara a cuatro partidos decisivos, Central sabe que no puede fallar en la búsqueda del bicampeonato de Liga (en lo que respecta al ingreso a los playoffs del Clausura está un poco más aliviado) y para lograrlo hay algo de lo que no debiera rescindir: el fútbol que encontró en el último partido es el acompañante ideal para estas cuatro finales que tiene por delante.
