La Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASiMM) solicitó a la Autoridad Nacional de la Competencia que investigue la adquisición de las operaciones argentinas de PedidosYa por parte de Uber. El gremio advirtió sobre posibles efectos en las condiciones laborales de los repartidores.
La Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASiMM) presentó una denuncia ante la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) en relación con la compra de las operaciones argentinas de PedidosYa por parte de Uber. La presentación, identificada como Carpeta CONC N° 2140, solicita que se analice la operación por sus posibles efectos sobre el mercado laboral de los repartidores.
El sindicato argumentó que, si Uber incorpora las operaciones de PedidosYa en el país, los trabajadores tendrían menos posibilidades de elegir entre distintas plataformas. Según el escrito, esto facilitaría la imposición de tarifas más bajas, sanciones automáticas y condiciones de contratación desfavorables.
ASiMM sostuvo en la denuncia que «al eliminar a su competidor directo, Uber se convertiría en el único empleador de hecho, con capacidad de fijar tarifas, sancionar por algoritmo y retener fondos sin alternativa para el trabajador». Una fuente gremial agregó: «Si la precarización estaba a la orden del día, con esta operación no habrá derecho laboral que valga».
El dirigente Ottaviano explicó que la intervención del sindicato busca anticiparse a las consecuencias de la concentración empresarial. «Por eso nos presentamos a defender a los compañeros», señaló. La organización también solicitó ser admitida como tercero interesado directamente afectado en el expediente.
Para respaldar sus cuestionamientos, el sindicato acompañó la denuncia con ocho anexos que incluyen un informe técnico y liquidaciones de jornadas reales de reparto. En dos muestras analizadas, correspondientes a jornadas de 12 y 14 pedidos, los pagos por kilómetro fueron de $249,39 y $291,44, respectivamente. Según el gremio, estos valores resultan insuficientes para cubrir los costos operativos de una motocicleta, como combustible, mantenimiento, desgaste de piezas y amortización del vehículo.
«Las liquidaciones que presentamos son de jornadas reales. La plataforma paga entre $249 y $291 por kilómetro, un valor que no cubre el combustible, el mantenimiento ni la amortización de la moto, y la propina del cliente termina tapando la insuficiencia de la tarifa base», cuestionó la organización.
La denuncia también incorpora el poder de los algoritmos para determinar las condiciones laborales. Los sistemas informáticos que administran las aplicaciones intervienen en la asignación de pedidos, el cálculo de los pagos, la evaluación del desempeño y la aplicación de sanciones, que pueden incluir la suspensión o desactivación de cuentas. El sindicato cuestiona la falta de transparencia sobre los criterios utilizados.
ASiMM advirtió además sobre la estructura integrada que Delivery Hero mantiene en la Argentina, donde su actividad no se limita a conectar consumidores con comercios y repartidores. Según la presentación, el grupo también opera depósitos para preparar pedidos, servicios de logística y una billetera virtual vinculada con las operaciones de la plataforma. La eventual adquisición tendría consecuencias sobre la distribución de pedidos, los circuitos de cobro, las liquidaciones y la administración de fondos de los trabajadores.
Aunque la presentación busca frenar la compra, ASiMM formuló una serie de exigencias para el caso de que finalmente se autorice. Entre las principales medidas reclamadas aparecen el establecimiento de tarifas mínimas de reparto vinculadas con el costo de vida y el precio del combustible, mecanismos de control para evitar sanciones algorítmicas arbitrarias y mayor transparencia sobre el funcionamiento de la billetera virtual del grupo.
El sindicato solicitó a la ANC que abra una investigación de Fase II, prevista en el artículo 14 de la Ley 27.442 de Defensa de la Competencia, y invocó el efecto suspensivo contemplado en el artículo 9 de esa ley para reclamar que la operación no produzca efectos en la Argentina hasta que exista un pronunciamiento de la autoridad competente.
La adquisición todavía se encuentra sujeta al cumplimiento de diferentes condiciones y autorizaciones regulatorias. El acuerdo anunciado por Uber contempla la incorporación de las operaciones de PedidosYa en la Argentina, mientras que las de Chile y Ecuador forman parte de una venta separada a un grupo inversor.
Ottaviano insistió en que la evaluación de la compra debe incorporar sus posibles efectos sobre el empleo, particularmente por las características de una actividad que, según describió, «casi no tiene regulaciones». «Vamos a una concentración que afectará aún más a los repartidores», advirtió el dirigente.
El planteo se produce en un sector atravesado por reclamos vinculados con la falta de cobertura de riesgos del trabajo, la ausencia de aportes jubilatorios y los mecanismos mediante los cuales las aplicaciones administran la relación con quienes realizan las entregas. Uno de los principales focos de conflicto es la dificultad que enfrentan los repartidores para conocer y cuestionar las decisiones tomadas por los sistemas algorítmicos, especialmente cuando afectan el monto de sus ingresos o provocan el bloqueo de sus cuentas.
En ese contexto, la presentación de ASiMM constituye, según el gremio, la primera denuncia formal de un sindicato de repartidores contra una operación de concentración empresarial en la Argentina. La Autoridad Nacional de la Competencia deberá evaluar ahora el planteo sindical dentro del procedimiento correspondiente, mientras Uber continúa avanzando con los trámites para concretar la adquisición internacional de Delivery Hero.
