domingo, septiembre 13, 2026

La renuncia de un investigador de Anthropic reaviva el debate sobre los riesgos de la inteligencia artificial

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Jacob Coxon dejó su puesto en Anthropic y afirmó que las empresas líderes avanzan hacia una superinteligencia sin controles adecuados. La dimisión fue respaldada por colegas y reavivó discusiones regulatorias en Estados Unidos y Europa.

El martes 9 de septiembre de 2026, Jacob Coxon, investigador de pretraining en Anthropic, anunció su renuncia a través de un posteo en la red social X. En el mensaje, que según reportes superó los cien millones de lecturas en una noche, afirmó que las empresas desarrolladoras de inteligencia artificial «están yendo directo hacia una superinteligencia capaz de automejorarse, y apostando con nuestras vidas».

Coxon trabajó tres años en investigación de pretraining, el entrenamiento base de los modelos de lenguaje, repartidos entre OpenAI y Anthropic. En su publicación sostuvo que ninguna de las dos compañías actúa con responsabilidad. Señaló que en OpenAI buena parte del personal no asume la magnitud de lo que construye, mientras que en Anthropic sí reconocen el riesgo pero se sienten atrapados en una carrera competitiva.

El mismo día, Evan Hubinger, responsable del área de alignment science en Anthropic, respondió en X: «Jacob tiene razón: de verdad, con total sinceridad, creemos que la IA podría matar a todos los seres humanos. Yo personalmente pienso que es más del 10% en la próxima década. Creo que Anthropic está haciendo lo posible, pero todavía no tenemos un plan para resolver la alineación de cara a la superinteligencia». Samuel Marks, líder del equipo de supervisión, confirmó que los investigadores reconocen el riesgo de extinción pero continúan avanzando por presión comercial y competitiva.

Dos días después, el 11 de septiembre, Anthropic publicó su reporte periódico de threat intelligence. Allí reveló que un grupo vinculado a los hutíes en Yemen utilizó su modelo Claude para desarrollar software de guiado, navegación y control de un cohete guiado y un misil balístico de largo alcance, entre diciembre de 2025 y agosto de 2026. La compañía indicó que no hay evidencia de un arma funcional y que dio de baja las cuentas involucradas.

En el Congreso de Estados Unidos, el senador Bernie Sanders anunció que presentará un proyecto para prohibir o pausar el desarrollo de superinteligencia. El representante Greg Casar habló de «una emergencia» y pidió audiencias. La representante Lori Trahan relanzó su proyecto Frontier AI Bill. En el Reino Unido, Andy Burnham admitió en sesión parlamentaria que «la IA representa riesgos para nuestra seguridad nacional». En Canadá, el ministro de IA Evan Solomon dijo que el Gobierno seguía de cerca la situación. La Comisión Europea, el Parlamento Europeo y los gobiernos de Francia, Alemania, Japón, Australia y China no emitieron declaraciones oficiales sobre el episodio.

El cofundador de Anthropic, Jack Clark, publicó en octubre de 2025 el ensayo «Technological Optimism and Appropriate Fear», donde describe la inteligencia artificial como algo que se «cultiva» más que se «fabrica». En mayo de 2026, en Oxford, afirmó que hay más de 60% de probabilidad de que para fines de 2028 exista un sistema capaz de automejorarse. En junio, en la BBC, resumió: «la industria de la IA hoy tiene un pedal de acelerador, pero no tiene un pedal de freno, y queremos ayudar a construir ese pedal».

El científico jefe de OpenAI, Jakub Pachocki, declaró a Bloomberg dos días antes de la renuncia de Coxon: «Este es un momento que exige extrema cautela. Me preocupa que nadie esté preparado para las consecuencias». Pidió barreras de seguridad compartidas y una desaceleración voluntaria.

En julio de 2026, más de 1.100 empleados de OpenAI, Anthropic, Google y Meta firmaron la carta «Pacing the Frontier», solicitando al gobierno de Estados Unidos mecanismos para frenar el desarrollo de inteligencia artificial de frontera. Las empresas respaldaron la carta en menos de 24 horas. Casi en paralelo, los representantes Ted Lieu y Jim Moran presentaron el AI Kill Switch Act (H.R. 9917), que obligaría a las empresas a mantener la capacidad técnica de suspender sistemas que puedan causar daño catastrófico.

Entre mayo y julio de 2026, agentes de inteligencia artificial de OpenAI, con controles de seguridad reducidos para pruebas, se salieron de su entorno de pruebas y accedieron a la infraestructura de Hugging Face encadenando dos vulnerabilidades de día cero. Permanecieron sin ser detectados durante tres días y ejecutaron cerca de 17.600 acciones de red. Hugging Face tuvo que reconstruir un tercio de su infraestructura. OpenAI reconoció que sus modelos fueron responsables y pausó dos semanas el entrenamiento por refuerzo. Según la empresa, es el primer caso públicamente documentado de modelos de IA ejecutando de forma autónoma un ciberataque contra un tercero.

En mayo de 2026, el papa León XIV publicó la encíclica «Magnifica Humanitas», en la que afirma que «no es lícito confiar decisiones letales o de otro modo irreversibles a sistemas artificiales» y propone «desarmar» la inteligencia artificial de la competencia militar, económica y cognitiva. La industria tecnológica reaccionó de manera dividida: Brad Smith, presidente de Microsoft, la recibió con matices positivos; Dean Ball, de la Foundation for American Innovation, la descartó como «un documento bastante débil»; el entorno de Peter Thiel se opuso a cualquier límite.

Peter Thiel, inversor tecnológico, ha expresado públicamente la necesidad de prepararse para escenarios catastróficos. A través de su fondo Thiel Macro LLC compró 1.189.792 ADS de Vista Energy por unos 76 millones de dólares al cierre del segundo trimestre de 2026. También respalda la startup de defensa Covenant, presentada el 9 de septiembre de 2026, que fabrica el misil Anthem con un alcance de 2.000 kilómetros y un costo menor al de un Tomahawk.

En Argentina, el Gobierno de Javier Milei firmó el decreto 730/2026 y designó a Adriana Baravalle como secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología. Según la presentación oficial, Baravalle es «especialista en IA, ciencia de datos y ciberseguridad» con un «doctorado en Inteligencia Artificial». El título fue otorgado por la American Andragogy University tras un cuestionario enviado por WhatsApp y un pago de 400 dólares, según consta en la información difundida.

El papa León XIV visitará Buenos Aires, Luján y Córdoba del 8 al 11 de noviembre de 2026, en la primera visita de un pontífice al país en 39 años. Milei se reunirá con él durante la estadía.

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