Una mujer de 39 años fue condenada a 8 años de prisión como organizadora de una asociación ilícita que operaba desde la cárcel de Piñero.
Una mujer de 39 años fue condenada este martes a 8 años de prisión como organizadora de una asociación ilícita. Se trata de Joana Rodríguez, pareja de Walter «Viejo» González, un preso sindicado como instigador de un atentado ocurrido en 2024 contra el servicio penitenciario como represalia por el endurecimiento en las condiciones de detención.
Los investigadores puntualizaron en una característica particular de la banda: los lazos familiares en el núcleo encargado de la toma de decisiones de las actividades delictivas. Además de la pareja del Viejo González, la madre de este recluso también fue ubicada como parte de la organización y condenada la semana pasada.
La condena a Joana Rodríguez se firmó en el marco de un procedimiento abreviado homologado por la jueza Hebe Marcogliese. El fiscal Alejandro Caron, con acuerdo de la defensa de la mujer, había presentado el pedido de pena de 6 años y 8 meses que se unificó con una anterior por un total de 8 años de prisión efectiva.
La banda criminal del Viejo González
Walter «Viejo» González, de 39 años, lleva varios años tras las rejas y actualmente está recluido en Piñero. En 2020 fue condenado a 15 años de prisión por liderar desde prisión una banda que estuvo detrás de dos homicidios. En diciembre de 2023, tras la asunción del gobierno provincial, estuvo entre los reclusos reubicados en Piñero bajo el programa de alto perfil.
Poco después, en marzo de 2024, según la imputación que se le hizo en agosto de 2025, González fue instigador del ataque contra un colectivo que trasladaba agentes del Servicio Penitenciario desde Piñero a distintas localidades santafesinas. Su pareja, ahora condenada, también está imputada por ese hecho.
Tres días después comenzó la saga de crímenes al azar de trabajadores que paralizó a la ciudad. Los taxistas Héctor Figueroa y Diego Celentano, el colectivero Marcos Daloia y el playero Bruno Bussanich fueron atacados a tiros en distintos puntos de Rosario, en atentados que tanto el gobierno como los investigadores judiciales encuadraron como represalias de bandas criminales ante el reciente endurecimiento de las políticas de detención.
El rol de la mujer condenada
Sobre la asociación ilícita por la cual Joana Rodríguez fue condenada como organizadora, el fiscal Caron manifestó que se trata de una organización compuesta por al menos diez personas y menores de edad. En ese marco estuvo detrás de distintos delitos: homicidios, abusos de armas, robo, extorsiones, usurpaciones, amenazas e intimidaciones públicas. También le atribuyeron actividades relacionadas al comercio de drogas al menudeo.
La banda, además de Rosario, operó en el cordón industrial: Capitán Bermúdez, San Lorenzo y Carcarañá. Su funcionamiento se registró al menos desde julio de 2023, cuando estuvieron detrás del asesinato de Mario Altamirano en Carcarañá, hasta agosto de 2025, cuando fue detenida Joana Rodríguez en una casa de Capitán Bermúdez.
La mujer fue considerada organizadora de la asociación ilícita, rol desde el cual colaboró con el Viejo González bajando las órdenes que éste le transmitía cuando lo visitaba en la cárcel. El fiscal destacó el ataque al colectivo del Servicio Penitenciario como una demostración «de poder de fuego, integrantes y recursos así como el grado de organización de la estructura criminal».
