El Departamento de Justicia de Estados Unidos propuso modificar una ley de 1927 que prohíbe el envío postal de pistolas y revólveres pequeños, argumentando que es inconstitucional. La medida genera debate entre defensores del derecho a portar armas y opositores que alertan sobre un aumento de la violencia armada.
El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) podría comenzar a entregar pistolas puerta a puerta por primera vez en un siglo, si entra en vigor una norma propuesta durante la administración de Donald Trump. La iniciativa surge luego de que el Departamento de Justicia revisara la ley de 1927 que prohíbe enviar por correo armas de fuego ocultables, como pistolas compactas o revólveres pequeños, a menos que provengan de comerciantes con licencia.
En enero pasado, el Departamento de Justicia calificó la ley de inconstitucional, argumentando que viola la Segunda Enmienda, que protege el derecho a portar armas. El organismo sostuvo que, mientras el Congreso decida operar un servicio de paquetería, “la Segunda Enmienda le impide negarse a transportar armas de fuego constitucionalmente protegidas hacia y desde ciudadanos que cumplen la ley, incluso si no son fabricantes o comerciantes con licencia”.
Actualmente, el USPS permite el envío de rifles de cañón largo y escopetas, siempre que estén descargados y embalados de forma segura. La nueva propuesta extendería estas protecciones a las pistolas, adaptándose a la evolución de estas armas desde 1927.
Sin embargo, la medida enfrenta una fuerte oposición. Fiscales generales demócratas de dos docenas de estados enviaron una carta en contra de la norma. El fiscal general de Nevada, Aaron Ford, demócrata y candidato a gobernador, señaló que el cambio desharía los avances logrados por estados como Nevada para frenar la violencia armada. Nevada sufrió el tiroteo masivo más mortífero en la historia moderna de Estados Unidos en 2017, cuando un atacante mató a 60 personas en Las Vegas. Tras ese hecho, el estado aprobó una ley que exige verificaciones de antecedentes administradas por el Estado para la mayoría de las ventas o transferencias privadas de armas.
“Nuestro Estado ya ha sufrido lo suficiente, y sugerir que facilitemos que delincuentes y agresores accedan a armas de fuego es una bofetada en la cara para los sobrevivientes de la violencia armada y para las fuerzas del orden”, indicó Ford en un comunicado.
Por su parte, el Departamento de Justicia argumenta que el mosaico de leyes estatales sobre armas dificulta trasladarlas a través de fronteras estatales para fines lícitos como el tiro al blanco, la caza y la autodefensa. En muchos casos, asegura, es imposible viajar con un arma de fuego, lo que convierte al correo en el “único método viable de transporte”.
