La empresa concesionaria actual rechazó las declaraciones de su competidora, calificándolas de «falacia malintencionada» y aseguró que no mantiene vínculos comerciales con estados soberanos que impidan su participación.
La empresa Jan De Nul (JDN), actual concesionaria de la Hidrovía Paraná-Paraguay, desmintió categóricamente las especulaciones de su competidora Deme. Estas sugerían que JDN tendría vínculos con un estado soberano que le impediría participar en el proceso licitatorio. La firma calificó dichas afirmaciones como «una falacia malintencionada».
El cuestionamiento se centró en declaraciones de representantes de Deme al diario La Nación, que mencionaban que la licitación «esconde la participación de capitales y socios chinos», en referencia a la empresa Servimagnus, que ha colaborado con Jan De Nul y con la china Shanghai Dredging Company (SDC).
En un comunicado conjunto, Jan De Nul y Servimagnus explicaron: «Ante proyectos específicos, se han establecido esquemas de cooperación con otras empresas locales o internacionales mediante la conformación de consorcios, UTEs o Joint ventures. No obstante, en la actualidad, ninguna de las compañías mantiene relación comercial ni contractual con empresas controladas o participadas por ningún estado soberano».
Además, recordaron que en 2022, Servimagnus participó junto a Deme y la china SDC en la «licitación corta» por la Vía Navegable Troncal (VNT), siendo Deme y SDC las protagonistas principales de ese joint venture. También señalaron que la propia Deme participó en 2018, junto a la empresa china CRBC, en una licitación en Ecuador que finalmente ganó Jan De Nul.
«Queda perfectamente claro que es una falacia mal intencionada que busca entorpecer el normal desarrollo del proceso», afirmaron. Respecto a la licitación actual de la VNT, aclararon que su propuesta contempla realizar los trabajos exclusivamente con dragas propiedad del grupo Jan De Nul.
Finalizaron puntualizando: «Todas las especulaciones realizadas por los voceros citados en dicha nota, sobre supuestas ‘cuestiones geopolíticas o de seguridad nacional’ además de ser falaces, ofenden la inteligencia y el sentido común de la opinión pública».
