La ministra de Estado de Emiratos Árabes Unidos oficializó su candidatura para suceder a Antonio Guterres desde 2027, en un proceso que sigue sin definiciones en el Consejo de Seguridad.
La ministra de Estado de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Lana Nusseibeh, oficializó este jueves su candidatura para suceder a Antonio Guterres como secretario general de las Naciones Unidas (ONU) a partir de 2027.
Nusseibeh se desempeñó como embajadora y representante permanente de los EAU ante la ONU entre septiembre de 2013 y 2024. Durante ese período ejerció la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad en dos ocasiones, fue vicepresidenta de la Asamblea General y presidenta de la Junta Ejecutiva de ONU Mujeres.
La candidata es licenciada y magíster en Historia por el Queens’ College de la Universidad de Cambridge, y posee una maestría con distinción en Estudios sobre Israel y la Diáspora Judía por la Escuela de Estudios Orientales y Africanos (SOAS) de la Universidad de Londres.
En su primera aparición como candidata, Nusseibeh declaró: “Me postulo para Secretario General porque creo que este es un momento para actuar con mayor urgencia: actuar antes, reunir a las personas a pesar de las diferencias, y avanzar el trabajo hasta que produzca resultados concretos”.
La diplomática pertenece a la dinastía Nusseibeh, una de las familias árabes más antiguas de Jerusalén, reconocida por haber ejercido durante siglos la custodia de las llaves de la Iglesia del Santo Sepulcro en la Ciudad Vieja. Su abuelo, Anwar Nusseibeh, fue un político y diplomático palestino que ocupó cargos ministeriales en Jordania.
La candidatura de Nusseibeh cuenta con el respaldo del gobierno de EAU y, según se informó, también con aval de Estados Unidos e Israel. Los EAU firmaron los Acuerdos de Abraham y promueven una arquitectura de seguridad regional integrada con participación de EE. UU. e Israel para proteger las rutas de navegación en el Golfo Pérsico y el mar Rojo.
El proceso de elección del secretario general se encuentra en desarrollo. Las votaciones informales del Consejo de Seguridad han mostrado resistencia hacia otros candidatos. El argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), ha acumulado votos favorables pero también negativos, con posibles vetos de miembros permanentes. La costarricense Rebeca Grynspan ha experimentado variaciones en sus apoyos a medida que avanzan las rondas.
El factor decisivo para cualquier aspirante es evitar el veto directo de cualquiera de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. La postulación de Nusseibeh, presentada de manera tardía, podría convertirse en una alternativa para destrabar la falta de acuerdos o acelerar la decisión en la séptima votación informal.
