El club brasileño solicitó que se le considere ganador el partido de vuelta de semifinales, tras la eliminación por penales. Estudiantes sostiene que la habilitación del defensor fue resuelta por el TAS.
Flamengo presentó un reclamo formal ante la Conmebol por la presunta “mala inclusión” de Marcos Rojo en el partido de vuelta de las semifinales de la Copa Libertadores frente a Estudiantes, disputado el jueves en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. El club brasileño solicita que se le considere ganador ese encuentro, que finalizó 0-0 y se definió por penales a favor del equipo argentino.
Según trascendió, Estudiantes recibió la notificación y tiene plazo hasta la próxima semana para presentar su descargo. El reclamo se basa en que la participación de Rojo contravendría las reglas de la Conmebol, según el argumento del club carioca.
Horas antes del partido de ida, la semana anterior, Estudiantes comunicó que la Conmebol le había informado que Rojo no estaba habilitado para disputar ese encuentro. El organismo argumentó que la inscripción no cumplía con el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA, en particular el artículo 6, y con el sistema TMS. Explicó que las transferencias deben realizarse dentro de las ventanas de pases, y que la AFA no tenía una ventana abierta en ese momento, aunque la entidad que dirige Claudio Tapia lo admitió para jugar la Liga Profesional, tras su salida de Racing.
La dirigencia de Estudiantes apeló al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que resolvió favorablemente a su pedido. Ante esa resolución, el entrenador Alexander Medina incluyó a Rojo entre los titulares para la revancha. El defensor permaneció en el campo de juego hasta los 77 minutos, cuando fue reemplazado por Tiago Palacios.
Desde el entorno del presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, la primera reacción fue de “total serenidad”, ya que consideran que la inclusión del jugador tiene respaldo legal. Sostienen que desde las 11 de la mañana de Río de Janeiro ya figuraba en la lista de buena fe. Además, fundamentan su posición en que la determinación fue del TAS, una autoridad superior, y que no hay argumento legal para justificar el reclamo de Flamengo.
El partido de vuelta se definió por penales tras la igualdad 0-0, y Estudiantes avanzó a la final de la Copa Libertadores.
