Los trabajos incluyen corte de pasto, recambio de barandas metálicas y despeje de desagües en la Ruta Nacional 11, entre Santa Fe, Recreo y Candioti. Se registran reducciones parciales de calzada con señalización.
Vialidad Nacional retomó durante los últimos días una serie de tareas de conservación sobre la Ruta Nacional 11 en su recorrido por la Circunvalación Oeste de Santa Fe y el área de Recreo. Los trabajos apuntan a mejorar las condiciones de circulación y abarcan desde el corte de pasto y el despeje de cartelería hasta el recambio de barandas metálicas y la limpieza de sectores próximos a los canales de drenaje.
Las tareas se concentran en distintos puntos de la Ruta Nacional 11, entre Santa Fe, Recreo y Candioti. Los trabajos incluyen desmalezado del cantero central, limpieza de cartelería, reparación de defensas metálicas y despeje de la zona de camino. La vía es uno de los principales corredores de ingreso y egreso de la ciudad y registra miles de vehículos diarios.
Las intervenciones están a cargo de personal y equipos del 7º Distrito Santa Fe de Vialidad Nacional. Una de las cuadrillas trabaja con motoguadañas sobre el cantero central y alrededor de la cartelería vial en el tramo comprendido entre la salida hacia calle Mendoza y el cruce con la autopista Santa Fe-Rosario, con avance hacia el sector del hipódromo Las Flores.
En ese sector, la presencia de trabajadores y maquinaria obliga a reducir parcialmente el espacio de circulación. La restricción se encuentra señalizada con conos, cartelería y banderilleros. Desde Vialidad Nacional solicitaron a los conductores reducir la velocidad y extremar las precauciones al atravesar las zonas intervenidas.
Otra cuadrilla realiza el recambio de barandas metálicas en el empalme de la Circunvalación Oeste con la traza de la Ruta Nacional 11, en el sector ubicado entre Recreo y Candioti.
En el mismo punto se desarrollan tareas de mayor porte para despejar la zona de camino y retirar vegetación acumulada en las inmediaciones de los canales y sistemas de drenaje. El objetivo es facilitar el escurrimiento del agua y mantener despejadas las áreas vinculadas al sistema de desagües de la ruta.
Una vía clave para el tránsito metropolitano
La Circunvalación Oeste es uno de los principales corredores viales del área metropolitana santafesina. Absorbe buena parte del tránsito que atraviesa la ciudad por el oeste y conecta distintos accesos y rutas nacionales y provinciales sin necesidad de ingresar a los sectores centrales de Santa Fe.
La traza forma parte del sistema vial de la Ruta Nacional 11 y se vincula hacia el sur con sectores próximos al puerto, la zona de Cilsa y los accesos hacia Santo Tomé y la autopista Santa Fe-Rosario; hacia el norte conecta con Recreo y la traza de la RN 11 en dirección a Candioti y el centro-norte provincial.
También funciona como corredor para vehículos particulares, transporte de pasajeros y tránsito pesado. A esto se suma una circulación específica vinculada al traslado de residuos hacia el complejo ambiental y el relleno sanitario ubicado en el sector oeste de la ciudad.
Según datos de Vialidad Nacional correspondientes a 2024, el tránsito medio diario anual alcanzó unos 37.900 vehículos en uno de los sectores del tramo sur de la Circunvalación. En el sector ubicado entre la zona sur y el cruce con la Ruta Provincial 1 se contabilizaron 41.417 vehículos diarios, mientras que en el límite entre Santa Fe y Recreo, a la altura de Monseñor Rodríguez, el registro fue de 12.600 vehículos por día.
Es decir que no se trata de una vía de circulación secundaria: los volúmenes cambian según el tramo, pero determinados sectores soportan decenas de miles de desplazamientos diarios.
Una traza que arrastra problemas
El mantenimiento de la Circunvalación Oeste aparece periódicamente como motivo de reclamos de automovilistas y vecinos. Entre los problemas señalados a lo largo de los años se encuentran el crecimiento de la vegetación en banquinas y cantero central, cartelería parcialmente cubierta, falta o deterioro de señalización horizontal, baches, banquinas descalzadas, residuos y dificultades con la iluminación.
El crecimiento de la vegetación no representa solamente una cuestión estética. Cuando el pasto y los arbustos avanzan sobre los bordes de la ruta pueden ocultar barandas, carteles y otros elementos de seguridad, además de reducir la visibilidad en determinados sectores.
La necesidad de mantener despejada la zona de camino también adquiere importancia después de períodos de lluvias. En septiembre de este año, Vialidad Nacional informó que dentro de sus acciones preventivas ante el posible desarrollo del fenómeno de El Niño se incluían trabajos en la RN 11, específicamente sobre la Circunvalación Oeste y en Candioti, orientados a mejorar las condiciones de escurrimiento y reducir posibles afectaciones sobre la infraestructura vial.
La iluminación también fue durante años uno de los reclamos recurrentes. En marzo de 2025, la Provincia habilitó una primera etapa de iluminación de la Ruta Nacional 11, con 9,5 kilómetros de intervención y la colocación de 281 columnas de doble brazo y 146 de brazo simple, desde el intercambiador de la Circunvalación hacia el sector del relleno sanitario.
El problema de la basura, otro capítulo recurrente
A los inconvenientes propios del mantenimiento vial se suma un problema ambiental que ya forma parte de la historia reciente de la Circunvalación Oeste: la acumulación de residuos en sus banquinas.
En septiembre de 2025, la Municipalidad de Santa Fe llevó adelante un operativo extraordinario de limpieza que terminó con la recolección de alrededor de 150 toneladas de basura. Durante tres jornadas participaron unas 100 cuadrillas, diez camiones y cuatro retropalas. El operativo permitió identificar además unos 20 microbasurales de grandes dimensiones.
La basura aparecía tanto por descartes clandestinos como por residuos que caían de vehículos que trasladaban materiales o residuos hacia el complejo ambiental. El problema se concentra especialmente en los sectores próximos al relleno sanitario.
En aquella oportunidad, el entonces secretario de Ambiente y Gestión Urbana municipal, Guillermo Ferrero, explicó que se habían encontrado grandes cantidades de botellas, bolsas y otros residuos y pidió colaboración a los vecinos para evitar que el corredor volviera a convertirse en un punto de descarte.
El antecedente resulta significativo porque las tareas de corte de pasto que se realizan periódicamente dejan nuevamente expuestos los residuos acumulados en banquinas y sectores de difícil acceso. De esta manera, el mantenimiento de la vegetación y la limpieza ambiental terminan siendo dos problemas estrechamente relacionados.
Una obra que cambió la circulación del oeste
La Circunvalación Oeste fue concebida para sacar parte del tránsito pesado y pasante de la trama urbana de Santa Fe. Los primeros tramos fueron construidos durante la década de 1990 y la obra se completó posteriormente, luego de la emergencia hídrica de 2003. Su desarrollo transformó al terraplén y a la vía de circulación en un corredor de escala metropolitana y regional.
La importancia de la traza también está vinculada con la particular geografía de Santa Fe. El corredor se desarrolla en el oeste de la ciudad, junto al área de influencia del río Salado y sectores históricamente afectados por problemas hídricos. Por eso, además de permitir el desplazamiento vehicular, sus terraplenes, alcantarillas, canales y sistemas de drenaje cumplen una función relevante frente a las lluvias.
En 2019, Vialidad Nacional había encarado un programa de obras de mantenimiento que contemplaba unos 34 kilómetros de la Circunvalación, con bacheo, fresado, reparación de juntas de puentes, repavimentaciones parciales, desmalezado y mantenimiento general. En aquel momento se destacaba que más de 22.000 usuarios atravesaban diariamente la avenida.
Desde entonces, el crecimiento del área metropolitana y la intensificación de los movimientos entre Santa Fe, Recreo, Santo Tomé y las localidades del departamento La Capital consolidaron a la Circunvalación como una pieza central de la movilidad regional.
Por eso, las tareas que ahora ejecuta Vialidad Nacional —aunque sean intervenciones de conservación y no una obra integral sobre la traza— tienen impacto directo sobre un corredor utilizado diariamente por miles de vehículos.
Mientras continúan los trabajos, el organismo mantiene reducciones parciales de calzada en los sectores intervenidos y recomienda circular con velocidad reducida, respetar la señalización y atender las indicaciones de los banderilleros.
