La empresa provincial desarrolla acciones de diagnóstico, mantenimiento y coordinación para afrontar lluvias intensas e inundaciones. El plan incluye la actualización de protocolos de emergencia y la conformación de un Comité de Crisis.
Desde principios de año, Aguas Santafesinas (ASSA) trabaja en la identificación de vulnerabilidades de su infraestructura y, desde mayo, profundizó las acciones preventivas, operativas y de contingencia ante la posible ocurrencia de un episodio intenso del fenómeno de El Niño. El objetivo, según informó la empresa, es fortalecer la capacidad de anticipación, respuesta y recuperación de los servicios de agua potable y saneamiento.
La estrategia contempla el mantenimiento preventivo, la disponibilidad de recursos e insumos, el respaldo energético, el fortalecimiento de los sistemas de monitoreo y comunicaciones, y la actualización de los protocolos de emergencia. Además, incluye la coordinación con el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, municipios y comunas, organismos de protección civil, la Empresa Provincial de la Energía y otras instituciones que intervienen en la respuesta ante emergencias.
La presidenta del Directorio de ASSA, Renata Ghilotti, declaró: “En Aguas Santafesinas entendemos que la prevención es una herramienta fundamental para cuidar los servicios y dar respuestas ante situaciones climáticas que pueden afectar a nuestra infraestructura. Por eso, desde el año pasado venimos trabajando en la identificación de vulnerabilidades y, desde mayo, profundizamos una planificación específica para anticiparnos a los posibles efectos de El Niño”.
Ghilotti agregó que “la decisión es fortalecer la capacidad operativa y de respuesta de Aguas Santafesinas, con una mirada integral que involucra a todas las áreas de la organización. La prevención, la planificación y la coordinación son claves para sostener la calidad y continuidad de los servicios que brindamos a los santafesinos”.
Entre las principales líneas de trabajo se encuentra el diagnóstico de la infraestructura crítica, que comprende tomas de agua, plantas potabilizadoras, plantas depuradoras, estaciones elevadoras, cisternas, tanques, redes de agua potable y colectoras cloacales, bocas de registro, además de instalaciones eléctricas, sistemas de telemetría y comunicaciones. Este diagnóstico permite establecer prioridades de intervención, mantenimiento y respuesta.
En paralelo, la empresa actualiza sus protocolos de emergencia y contingencia, con la conformación de un Comité de Crisis y un sistema de alertas tempranas que permite organizar la respuesta de acuerdo con la gravedad de cada situación. El esquema contempla distintos niveles de alerta, responsables de monitoreo, mecanismos de coordinación y criterios para la activación de recursos extraordinarios.
El gerente general de ASSA, Cristian Latino, explicó: “Estamos trabajando para pasar de una lógica reactiva a una gestión anticipatoria del riesgo. Esto significa identificar los escenarios posibles, preparar los recursos, revisar los procedimientos y fortalecer la coordinación entre las distintas áreas antes de que ocurra una emergencia”.
Latino añadió: “La planificación incluye tanto el servicio de agua potable como el saneamiento. Estamos revisando instalaciones, equipos, sistemas de respaldo y procesos operativos para mejorar nuestra capacidad de respuesta frente a eventos climáticos extremos”.
En agua potable, las acciones comprenden la revisión de tomas y estaciones de bombeo, y la evaluación de escenarios de cambios en la calidad del agua cruda y las condiciones de operación de las plantas potabilizadoras. En saneamiento, se desarrollan tareas de limpieza y desobstrucción de redes colectoras, inspección de bocas de registro, revisión de estaciones elevadoras, control de bombas y evaluación de las condiciones de operación de las plantas depuradoras.
Asimismo, la empresa fortalece los recursos críticos, incluyendo insumos para la potabilización y el saneamiento, materiales de reparación, equipos de bombeo, grupos electrógenos y alternativas de abastecimiento ante eventuales interrupciones prolongadas. La planificación también contempla mejoras en plantas potabilizadoras y el fortalecimiento de los sistemas de telemetría, telegestión y comunicaciones industriales.
En este marco, ASSA mantiene actualizado un registro de usuarios prioritarios, que incluye hospitales, sanatorios, centros de salud, escuelas, geriátricos y otras instituciones esenciales, junto con criterios de priorización para la restitución del servicio ante eventuales afectaciones.
La empresa informó que el objetivo es estar mejor preparados para afrontar los desafíos que puedan presentar los eventos climáticos extremos y sostener la prestación segura y continua de los servicios de agua potable y saneamiento.
