El Tribunal Oral Federal 1 de Rosario inició este martes 29 de septiembre un nuevo juicio por delitos cometidos durante la última dictadura militar. Es la quinta elevación de la causa Feced, que investiga secuestros y torturas entre 1976 y 1977. Cuatro de los cinco acusados ya tienen condenas previas y por primera vez se juzga a un integrante de los Centros de Operaciones Tácticas (COT).
Este martes 29 de septiembre, en el Tribunal Oral Federal 1 (TOF1) de Rosario comenzó un nuevo juicio que investiga delitos cometidos durante la última dictadura militar en Argentina, entre 1976 y 1983.
Se trata de la quinta elevación de la causa conocida como Feced, por el apellido del jefe de policía de Santa Fe durante aquel período, Agustín Feced, fallecido en 1986 y que nunca fue juzgado.
Esta elevación investigará el accionar de cinco acusados contra cinco víctimas. Cuatro de los imputados ya tienen condenas anteriores: José Scortechini, Ramón Telmo Alcides Ibarra, Lucio César Nast y Mario “el cura” Marcote. El quinto acusado es el excoronel Roberto Galuppo, integrante de los Centros de Operaciones Tácticas (COT). Es la primera vez en Rosario que se juzga a un miembro de estos grupos.
Los delitos a investigar son secuestros y torturas ocurridos entre 1976 y 1977.
En un comunicado de prensa difundido el domingo, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Apdh) explicó que los COT “agrupaban a representantes de los órganos del estado mayor que estuvieran afectados a las operaciones tácticas y de apoyo táctico”. Según la Apdh, en la práctica este apoyo consistía en “especificarle al representante del Comandante el tipo de apoyo requerido, los blancos, la oportunidad (hora) para abatir cada blanco, los resultados que se deseaban obtener y las consideraciones sobre la seguridad de la tropa”.
La Apdh añadió que los COT coordinaban “las operaciones conjuntas, es decir cuando había actuaciones de fuerzas militares de distintas armas y/o en conjunto con fuerzas policiales federales o provinciales”. De acuerdo con el comunicado, “la identificación de las personas a secuestrar y el destino de ellas eran definidos en última instancia por autoridades que tenían una posición de mando respecto del personal que se desempeñaba en los distintos centros clandestinos de detención”.
La causa Feced es la más grande en la región por cantidad de víctimas y fue dividida en varias instancias. El primer juicio por delitos de lesa humanidad en Rosario se realizó en 2010.
