La Municipalidad de Rosario demolió el antiguo bar Paradiso, en La Florida, para ganar 3.450 metros cuadrados de playa y espacios abiertos. La obra forma parte de la reconversión de la Costanera Norte, que incluye la reconstrucción del Conducto Piaggio y tiene fecha de finalización prevista para diciembre.
La transformación de la Costanera Norte de Rosario continúa con la demolición del antiguo bar Paradiso, en el sector de La Florida. La estructura fue retirada este martes, luego de una intervención similar realizada previamente en el bar Mordisco. Según informó el municipio, la medida permitirá recuperar superficie para ampliar el espacio abierto junto al río.
El secretario de Obras Públicas, Juan Manuel Ferrer, explicó que entre ambos sectores se ganarán 3.450 metros cuadrados que antes estaban ocupados por construcciones y pasarán a ser superficie de playa, arena y espacios para la circulación y el disfrute. «La ecuación de superficie a utilizar es ganancia pura para la rambla y todas las actividades y disfrute que tienen los vecinos en este sector», sostuvo el funcionario.
El proyecto contempla además el reordenamiento del borde de la costa, con mejoras sobre el antiguo tablestacado que funciona como defensa entre la playa y el sector de circulación. Se incorporarán canteros y espacios verdes, y se mejorarán las condiciones de una estructura que, según indicó Ferrer, presenta sectores deteriorados.
La intervención prevé nuevas veredas de material intertrabado, una senda para bicicletas y mejoras en la iluminación. También se proyecta incorporar vegetación autóctona, realizar tareas de poda y pintar los senderos. «Estamos hablando de mucha más superficie de arena, mejores condiciones de vegetación, vegetación autóctona para esta zona, mejores condiciones de circulación en la vereda», explicó el secretario.
Avance del Conducto Piaggio
Uno de los trabajos centrales es la reconstrucción del Conducto Piaggio, una infraestructura que, según el municipio, presentaba una condición crítica. La obra alcanzó un 53% de ejecución y forma parte de los trabajos de infraestructura previstos para la transformación de la Costanera Norte.
Ferrer explicó que se trata de un conducto pluvial que se encontraba «colapsado, deteriorado» y que necesitaba ser reconstruido. La obra permitirá que más de 100 hectáreas de la zona norte de Rosario evacúen sus desagües pluviales hacia el río, además de beneficiar a unas 24.000 personas del sector. «Hay un montón de obra que no se ve y que es fundamental para la transformación de la infraestructura de esta zona de la ciudad», señaló.
Plazos y características del proyecto
De acuerdo con lo informado por Ferrer, el conjunto de los trabajos tiene como fecha prevista de finalización el mes de diciembre. «Estamos en pleno trabajo, con diferentes frentes», indicó el funcionario, quien aclaró que el avance también dependerá de las condiciones climáticas y del desarrollo de los distintos trabajos.
Mientras continúen las obras, algunos sectores permanecerán vallados y no podrán ser utilizados. El municipio pidió circular con precaución y respetar la cartelería y los cercos instalados. Además, señaló que la costa puede seguir disfrutándose, aunque con las restricciones propias de una zona en obra. Los sectores se irán habilitando progresivamente a medida que finalicen los distintos frentes de trabajo.
El proyecto para modificar el paseo ribereño entre la avenida Puccio y la bajada Escauriza tiene un presupuesto oficial de $ 13.735.783.582,50. La tarea quedó en manos de las constructoras Obring SA y De Paoli y Trosce Constructora SRL, elegidas en la licitación pública.
El parque acuático ocupará 2.600 metros cuadrados de La Florida y se abrirá un nuevo espacio público con un mirador terraza frente al Paraná. Además, se construirá una plaza adaptable durante el invierno para mantener un área abierta todo el año. El complejo recreativo será administrado por la Empresa del Estado Municipal Costanera Rosario, la misma que ya tiene a su cargo el balneario.
Al plan de renovación de veredas se sumarán unos 3.000 metros cuadrados de canteros verdes para reemplazar los taludes de cemento. El municipio pretende expandir la superficie de la playa pública y ganar 4.450 m² entre la demolición de los viejos bares y la plaza seca ubicada a la altura de la calle Gallo.
Con respecto a los pedidos de distintos grupos de deportes náuticos y de playa, las autoridades locales anunciaron que mejorarán las dos bajadas de kayaks existentes y la conectividad con las guarderías. También se creará un nuevo acceso para practicar stand up paddle (SUP) y otros deportes a la altura del actual bar Patagonia.
