El plantel conducido por Lionel Scaloni debió resguardarse en el gimnasio debido a un alerta meteorológico, sumando complicaciones en la previa del cruce ante Egipto.
El cronograma de la selección argentina sufrió una alteración imprevista antes de su choque contra Egipto. El ensayo que estaba pautado para la mañana de este sábado en Miami debió cancelarse a raíz de las severas lluvias y las descargas eléctricas en la región, lo que activó las normativas de emergencia vigentes en Estados Unidos.
Ante la imposibilidad de trabajar sobre el césped, los jugadores realizaron ejercicios en las instalaciones internas del hotel donde se concentra la delegación. Este contratiempo se produjo 24 horas después del partido ante Cabo Verde, que Argentina ganó 3-2 en la prórroga y que le aseguró el pase a los octavos de final.
El cuerpo técnico planificó tareas de recuperación para los futbolistas que jugaron más de 30 minutos ante el rival africano, mientras que el resto realizó trabajos físicos de mayor carga. También se evaluó el estado de Facundo Medina, Enzo Fernández y Nicolás González, quienes finalizaron el último compromiso con dolencias corporales.
El plantel retomará las tareas al aire libre cuando cese el peligro meteorológico. El traslado a Atlanta está previsto para el lunes, y el partido contra Egipto por los octavos de final se disputará el martes.
