Jay Bryant, de 52 años, se declaró culpable del asesinato de Jam Master Jay, ocurrido en 2002 en Nueva York. La confesión aporta un cierre parcial al caso, aunque aún quedan interrogantes.
Más de dos décadas después del asesinato del DJ y rapero Jam Master Jay, integrante del grupo Run-DMC, un hombre se declaró culpable este lunes ante un tribunal federal de Estados Unidos. Jay Bryant, de 52 años, admitió haber colaborado en la emboscada que terminó con la vida del músico en su estudio de grabación del barrio neoyorquino de Queens, en octubre de 2002.
Bryant declaró ante un juez: “Sabía que se iba a usar un arma para dispararle a Jason Mizell. Sabía que lo que estaba haciendo estaba mal y era un delito”. Sin embargo, no identificó a los otros implicados en el ataque.
El caso, que desconcertó a los investigadores durante años, tuvo un giro en 2024 cuando un jurado condenó a Karl Jordan Jr. y Ronald Washington, aunque luego un juez exoneró a Jordan. Washington también ha impugnado su condena. Bryant, cuya participación surgió tras hallarse su ADN en una gorra en la escena del crimen, ya estaba detenido por otros delitos federales.
Jam Master Jay, cuyo nombre real era Jason Mizell, fue una figura clave en la historia del hip hop. Como DJ de Run-DMC, contribuyó a éxitos como “It’s Tricky” y “Walk This Way”, y el grupo fue el primero del género en obtener discos de oro y platino. Fue asesinado a los 37 años.
Las autoridades señalaron que el crimen podría estar vinculado a un negocio de cocaína fallido, aunque Run-DMC era conocido por su mensaje antidrogas. El tío de Bryant afirmó que su sobrino le dijo que disparó al DJ cuando este intentó alcanzar un arma, pero ningún testigo lo ubica dentro del estudio.
