Agustín Módica, formado en Rosario Central y hoy figura en Gimnasia y Esgrima de Mendoza, reveló un gesto inolvidable de Ángel Di María antes de su partida del club canalla.
El mercado de pases del verano pasado fue quizás menos intenso que en otras ocasiones, pero todos los clubes se desprendieron e incorporaron jugadores con la ilusión de reforzar sus planteles. Rosario Central no fue la excepción. Uno de los futbolistas que dejó el club a principios de la temporada es Agustín Módica, quien emigró a Gimnasia y Esgrima de Mendoza.
El club recién ascendido a la Liga Profesional tras salir campeón en la Primera Nacional fue uno de los que más se reforzó durante la transición a su debut en primera división. Módica llegó al conjunto mendocino junto con Tomás O’Connor, otro jugador de Central, a pedido del entonces entrenador Ariel Broggi. Luego el técnico se fue, pero su reemplazante, Darío Franco, considera al delantero nacido en Italia y formado en Central como titular indiscutible.
De hecho, Módica ya marcó varios goles en lo que va de la temporada para el Lobo mendocino, el último de ellos el fin de semana pasado ante Lanús. Ese tanto le dio una victoria a Gimnasia que le permitió alejarse de los puestos de descenso. En Mendoza, tanto los hinchas como la prensa consideran que el delantero es una de las piezas clave para la remontada del equipo en las últimas fechas.
Este fin de semana, el Lobo enfrentará a Independiente Rivadavia, también mendocino y el equipo sensación del momento en el fútbol argentino, en un clásico que ahora se traslada a la Liga Profesional. Módica, se descuenta, será titular. Antes del partido, el jugador habló sobre lo que significa ese encuentro y recordó su pasado en Central. Dijo que le costó mucho recuperarse de la rotura de ligamentos cruzados de una rodilla que sufrió en 2024, pero expresó una gran alegría por lo que vivió antes de emigrar a Mendoza.
“Jugué con Ángel (Di María), ganamos un clásico, todo eso fue lindo”, afirmó. Además, confesó su admiración por el campeón del mundo: “Ángel es un fenómeno, tiene una humildad admirable. Desde el primer día fue uno más con todos nosotros”. Y luego reveló un detalle hasta ahora desconocido: “A mí me dedicó un gol cuando supo que me iba de Central. De vez en cuando nos hablamos, tenemos una relación muy linda”.
