El delantero leproso arrastra un síndrome de estrés tibial bilateral que pone en duda su presencia para el próximo partido en el Coloso Marcelo Bielsa.
Newell’s Old Boys atraviesa un buen momento en el Torneo Apertura, con tres victorias y un empate en los últimos cuatro encuentros. Sin embargo, el cuerpo técnico que lidera Frank Kudelka enfrenta dificultades para repetir alineaciones debido a una persistente ola de lesiones que afecta al plantel.
En ese contexto, la atención se centra en la recuperación del centrodelantero Matías Cóccaro. El atacante, conocido como Zorro, arrastra un síndrome de estrés tibial bilateral que le ha impedido estar en plenitud física desde su llegada al club. Si bien comenzó la semana entrenando a la par del grupo, en la práctica del miércoles no pudo exigirse al mismo nivel, lo que generó interrogantes en el predio de Bella Vista.
Desde el complejo Griffa se muestran confiados en su evolución y se estima que podría llegar en condiciones al compromiso del domingo frente a Instituto, en el Coloso Marcelo Bielsa. No obstante, si no logra recuperarse, el juvenil Francisco Scarpeccio —quien ya lo reemplazó con rendimientos aceptables en los dos últimos partidos— sería nuevamente la opción ofensiva.
En cuanto al resto de los lesionados, Kudelka podría contar con el zaguero Oscar Salomón y con Luciano Herrera, quien debió salir en el entretiempo del triunfo ante Unión por molestias físicas. En cambio, no estarán disponibles Franco García ni el marcador central Bruno Cabrera.
El entrenador rojinegro sigue de cerca la evolución de Cóccaro hora a hora, confiando en que pueda ser un hombre clave en la ofensiva. Las próximas sesiones de trabajo serán determinantes para definir si el delantero estará desde el inicio o si nuevamente será Scarpeccio quien ocupe su lugar.
