En el juicio por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en 2018 en Villa Lugano, el abogado Fabián Améndola solicitó este viernes una condena de 11 años y 2 meses para el músico. Además, requirió que, en caso de condena, cumpla la pena en su domicilio con salidas laborales.
Este viernes, en la audiencia de alegatos del juicio que se sigue contra Cristian Gabriel Pity Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, la querella solicitó una pena de 11 años y 2 meses de prisión. El hecho ocurrió en la madrugada del 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano, donde Díaz, de 36 años, recibió cuatro disparos.
El abogado Fabián Améndola, representante de Verónica Román, madre de la hija menor de la víctima, afirmó: “No propinamos una condena ejemplificadora o de venganza”. La solicitud fue presentada ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 29 de la ciudad de Buenos Aires.
Améndola, quien junto a Fernando Burlando está a cargo de la querella, sostuvo en su alegato de cierre que quedó comprobado que no existió “ninguna agresión ni un arma en las manos de Díaz” y que el ataque “fue una respuesta letal frente a un desafío que, como mucho, era mantener una pelea”.
El letrado valoró las declaraciones de varios testigos, entre ellos el amigo de Díaz que estuvo presente al momento del crimen: “Estaba junto a la víctima, que describió los hechos con mucha espontaneidad y sin contradicciones, y porque su relato ha sido corroborado con prueba”.
“El único que tenía arma y que la usó fue Pity”, afirmó Améndola y agregó que los testimonios de peritos “descartaron cualquier acción de legítima defensa” por parte del ex líder de Viejas Locas e Intoxicados, quien en medio de la contienda judicial regresó a los escenarios y llenó estadios en Córdoba y Rosario.
“No podemos evitar de hablar el trastorno de consumo por sustancias. Hemos sostenido su imputabilidad, quedó descartada una intoxicación aguda y la alteración de la realidad. Acá se trata de un daño crónico”, planteó. Y dijo que también valoró “el arrepentimiento” de Álvarez en su declaración de la última jornada.
“El pedido de disculpas sumado al compromiso de reparar el daño, entendemos que estas circunstancias pueden ser valoradas como una acción de conducta del autor”, indicó el letrado.
Finalmente, luego de un poco más de una hora de alegato, Améndola solicitó la pena de 11 años y 2 meses de prisión. También pidió que, de existir un veredicto condenatorio, que sea detenido en su domicilio y que tenga el beneficio de salidas laborales y para tratamientos médicos. “Es necesario por su salud”, afirmó Améndola al referirse sobre el final y de forma reiterada al arresto domiciliario.
