Iván T., de 28 años, fue detenido en un hotel del barrio porteño de San Nicolás como principal sospechoso de los homicidios de Daniela Villalba en Córdoba y Tatiana Fernández en Retiro. La intervención de su teléfono celular permitió vincular ambos hechos.
Un hombre de 28 años, identificado como Iván T., fue detenido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) como principal sospechoso de los homicidios de Daniela Villalba, de 29 años, en la ciudad de Córdoba, y de Tatiana Micaela Fernández, de 27 años, en el barrio porteño de Retiro. La detención se produjo en un hotel del barrio de San Nicolás, en la Comuna 1, tras la intervención de su línea telefónica, según informaron fuentes judiciales.
El fiscal Matías Di Lello, a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°53, solicitó la detención de Iván T. La investigación se inició por el crimen de Fernández, ocurrido entre la medianoche y la madrugada del domingo en un departamento de alquiler temporal ubicado en la calle Libertad al 1200, en Retiro. Una amiga de la víctima denunció el hecho tras encontrar el cuerpo sin vida.
Según el relato de la denunciante, ambas trabajaban como escorts y el día anterior un hombre llamado Iván había contactado a través del sitio Gemidos TV para solicitar un servicio. La denunciante derivó el cliente a Fernández porque, según su testimonio, necesitaba trabajar. Ante la falta de respuestas a los llamados, la mujer acudió al departamento en la mañana del domingo y, con la ayuda de un cerrajero, ingresó y halló a Fernández tendida en la cama, cubierta por una sábana y sin vida. El cuerpo presentaba heridas de arma blanca; faltaba su teléfono celular y la caja fuerte había sido manipulada.
A partir de la denuncia, el fiscal solicitó la intervención en tiempo real de cuatro líneas telefónicas: la de Fernández, la de su amiga, una segunda línea utilizada para recibir pedidos y la del supuesto cliente, Iván T. Al rastrear este teléfono, la División de Homicidios de la Policía de la Ciudad estableció que la línea ya estaba intervenida por el homicidio de Daniela Villalba, investigado por el fiscal Pablo Camacho, de la Fiscalía de Instrucción de Género y Violencia Familiar de Primer Turno del Poder Judicial de Córdoba.
El crimen de Villalba, oriunda de Córdoba, ocurrió el 19 de octubre en el barrio Cofico. La investigación comenzó cuando recolectores de residuos encontraron una valija con el nombre de la mujer en un contenedor cercano a su vivienda y alertaron a la policía al notar que emanaba sangre. En paralelo, una amiga había denunciado su desaparición. La policía acudió al departamento de Villalba en Las Heras al 200 y encontró el cuerpo sin vida, cubierto por una sábana, con cortes en el cuello y los brazos. También faltaba su teléfono celular. Las cámaras de seguridad de la zona registraron a un hombre arrojando la valija y las antenas de su celular indicaron que se encontraba en CABA.
Con la información de la Justicia de Córdoba, personal de la División Sumarios y Brigadas de Prevención de la Comisaría Vecinal 1A de la Policía de la Ciudad estableció que el sospechoso se alojaba en el hotel Centro, en la calle Teniente General Juan Domingo Perón al 1500. Durante el operativo, los investigadores hallaron en su poder un teléfono celular que pertenecería a la víctima porteña.
El Sindicato de Trabajadoras Sexuales de Argentina emitió un comunicado en el que se refirió a los hechos. «No hay un asesino serial, hay una precariedad y una pobreza estructural que nos expone a la clandestinidad total», sostuvo la organización, que también recordó los asesinatos de Villalba, Fernández y los recientes de Bárbara Aragón y Débora Bordón en Rosario. El sindicato criticó el título de «femicida serial» para Iván T. y remarcó: «Tenemos otro diagnóstico, el de la calle, el de la realidad que atraviesan muchísimas compañeras, el de los riesgos que implica la virtualidad y las plataformas digitales, el de que ya no basta con las estrategias de cuidados que tenemos entre compañeras, el de la desesperación por pagar las cuentas, el de alquilar un departamento temporario y ejercer el trabajo sexual en otra ciudad porque donde vivimos ya no hay tanto trabajo como antes, el de ir a domicilios particulares cuándo antes eso no era habitual entre las propias trabajadoras sexuales». Para el sindicato, los crímenes no son por el hecho de ser trabajadoras sexuales sino porque «creen que las vidas de las putas no valen nada y no importan a nadie». Asimismo, convocaron a una asamblea para este miércoles con el objetivo de lanzar un paro de trabajadoras sexuales con cese de actividad.
