En el marco de la definición presidencial en Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva es comparado con Lionel Messi por sus asesores, mientras sectores del fútbol brasileño cuestionan su decisión de prohibir las apuestas deportivas.
En la campaña previa a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha sido comparado con el futbolista Lionel Messi por parte de sus asesores y seguidores. Según declaraciones difundidas en medios brasileños, el diputado André Janones manifestó: «En el Mundial, Messi siguió siendo el mismo genio en la selección argentina, pero él ya no corre como los otros. El papel de sus compañeros más jóvenes era correr para que él brillara. Nuestra obligación de generación más joven hacia usted es esta: usted no tiene que ser influencer, no tiene que hacer hashtags, no tiene que aprender de algoritmos. El papel de usted es solo seguir siendo el mayor líder político de la historia de este país».
La comparación se produce en un contexto en el que el bolsonarismo ha adoptado los colores verde y amarillo de la selección brasileña, mientras que la izquierda se identifica con el rojo. Según el texto original, esta apropiación de la camiseta nacional es un factor de división en Brasil, a diferencia de Argentina, donde la selección es considerada un símbolo de unión.
En el tramo final de la campaña, Lula anunció la decisión de prohibir los casinos online y las apuestas deportivas. Clubes de fútbol como el Corinthians, así como las federaciones paulista y carioca, expresaron su rechazo a la medida. En un comunicado, los clubes sostuvieron: «EL AFICIONADO NO PUEDE PAGAR ESTA CUENTA. SI SE ACABA EL MERCADO REGULADO, LAS APUESTAS NO DESAPARECERÁN. LO QUE DESAPARECERÁ ES EL FÚTBOL». Además, argumentaron que «en los últimos años, la inversión de las empresas de apuestas autorizadas se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos del deporte. Esta inversión ha impulsado el fútbol brasileño hasta tal punto que ha dominado el panorama sudamericano en competiciones como la Copa Libertadores de la CONMEBOL y la Copa Sudamericana de la CONMEBOL, y ha situado a los clubes brasileños en una posición protagonista».
Lula reaccionó a estas afirmaciones. Juno Rodrigues Silva, conocido como «Gijo», de 84 años y amigo personal del presidente, declaró al diario Clarín: «Está bien terminar con las ‘bets’. Hay un bolsonarista que gastó en estos días cinco millones de reales (en torno a un millón de dólares) en apuestas, eso es lavado de dinero».
El gobierno de Lula reglamentó las apuestas en diciembre de 2023, según el texto original, y menos de dos años después cambió de idea. La definición electoral del domingo determinará si los electores comparten la comparación con Messi o si, como concluye la nota, consideran que es simplemente Lula.
