Este lunes se inicia el debate en el Centro de Justicia Penal de Rosario. Los imputados son Ariel Matías Cabrera, Juan José Massón y Damián Gerardo Reifenstuel. El juicio se extenderá hasta el 22 de octubre.
Este lunes comenzará en el Centro de Justicia Penal de Rosario el juicio por el crimen de Ivana Garcilazo, la joven de 32 años que fue atacada a piedrazos en la intersección de Ovidio Lagos y Montevideo, tras el clásico rosarino del 30 de septiembre de 2023.
Según fuentes judiciales, el debate se extenderá hasta el 22 de octubre. El tribunal estará integrado por los jueces Natalia Benvenuto, Jorge Rodríguez y Nicolás Vico Gimena. Los acusados son Ariel Matías Cabrera, Juan José Massón y Damián Gerardo Reifenstuel.
Las fiscales Carla Ranciari y Laura Riccardo sostendrán durante el juicio el pedido de 30 años de prisión para los tres imputados. La querella, que representa a la familia de Ivana a través del abogado Marcos Cella, solicitó 33 años de prisión para cada uno.
Para la familia, la llegada del juicio representa el cierre de una espera marcada por la búsqueda de Reifenstuel, quien permaneció prófugo durante más de un año y medio.
Ivana era hincha de Rosario Central. El 30 de septiembre de 2023, después del clásico disputado en el Gigante de Arroyito, regresaba en moto junto a su pareja cuando fue atacada en la zona de Ovidio Lagos y Montevideo.
Según la acusación, un grupo de simpatizantes de Newell’s arrojó piedras contra quienes circulaban por el lugar. Una de esas piedras impactó en la cabeza de Ivana y le provocó un traumatismo de cráneo grave que le causó la muerte.
El crimen ocurrió en medio de una jornada marcada por la tensión posterior al clásico. Desde entonces, la familia de Ivana sostuvo distintos reclamos para que se identificara y juzgara a los responsables.
Los tres acusados llegan detenidos al juicio y se encuentran bajo prisión preventiva efectiva. Ariel Matías Cabrera, profesor de educación física, se presentó ante la Policía doce días después del crimen y fue imputado el 18 de octubre de 2023. Juan José Massón, comerciante, se entregó el 26 de octubre de ese mismo año y fue imputado dos días después.
La situación de Damián Gerardo Reifenstuel, docente de física, fue diferente. Después del crimen escapó de Rosario y permaneció prófugo durante más de 18 meses. La investigación para localizarlo terminó en Samaipata, Bolivia, donde fue capturado por Interpol el 25 de febrero de 2025. Cinco meses después fue extraditado a la Argentina y trasladado a la cárcel de Piñero.
