miércoles, septiembre 16, 2026

Femicidio de Camila Vecchiarello en San Juan: la joven estaba embarazada y la fiscalía desmintió la versión del imputado

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La Fiscalía de San Juan confirmó que Camila Vecchiarello, rosarina aspirante a gendarme, estaba embarazada al momento del ataque. Carlos Riveros, su pareja y único imputado, declaró que la joven se autolesionó, pero la investigación presentó pruebas que contradicen esa versión. El juez dispuso un año de prisión preventiva.

La Fiscalía de San Juan confirmó que Camila Vecchiarello, joven rosarina aspirante a gendarme, estaba embarazada cuando fue atacada el domingo en la casa que compartía con Carlos Riveros, su pareja y único imputado por el femicidio, en Barreal, departamento de Calingasta, en el extremo suroeste de San Juan.

Mientras se intenta determinar el avance del embarazo, la fiscalía llevó a audiencia imputativa a Carlos Riveros, de 25 años, por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, es decir, femicidio. Esta calificación prevé como única sanción la pena de prisión perpetua, con un mínimo de 35 años de cárcel efectiva en caso de ser hallado culpable.

Riveros declaró ante el juez que la joven se había autolesionado hasta provocarse la muerte. Sin embargo, la fiscalía expuso pruebas que contradicen esa versión. Un mensaje enviado por el hombre fue clave para contradecir su declaración. El juez dispuso un año de prisión preventiva.

Detalles del ataque

La fiscalía presentó al juez los detalles reconstruidos por los peritos de Criminalística e investigadores. El informe preliminar de la autopsia señaló que Camila, de 26 años, murió a causa de una grave hemorragia provocada por al menos nueve heridas cortopunzantes, concentradas en ambos lados del cuello y el rostro. También se detallaron signos de resistencia al ataque por marcas en sus manos.

En el lugar del crimen se encontraron dos cuchillos con restos de sangre. También había una carta de puño y letra de Riveros en la que pedía disculpas a su familia y a la de Camila, y anunciaba que iba a suicidarse.

Por otro lado, los peritos cibernéticos estudian los celulares encontrados en la casa. La familia Vecchiarello apunta a una posible manipulación del móvil de la joven por parte del hombre.

La declaración del imputado

Carlos Riveros enfrentó a la justicia y en su declaración sostuvo que la propia joven se autolesionó hasta quitarse la vida. «Ella sola se agarró y se metió el cuchillo», afirmó el hombre.

Según su versión, una vez herida Camila habría corrido por un pasillo y se habría caído, provocándose otra herida. Además, negó la utilización de dos cuchillos y que la tarde previa a la muerte hubiera planteado una separación: «Yo le dije que yo me iba a ir a mi provincia, porque era mucho gasto que yo estuviera ahí». Riveros había sido desestimado para sumarse a la Gendarmería, mientras que Vecchiarello estaba a punto de recibirse de gendarme.

Esa separación habría sacado de sus cabales a Vecchiarello, según el hombre, y comenzó a romper objetos de la casa durante la tarde. Por la noche, Carlos reiteró su deseo y ella habría respondido: «Si vos te vas, yo me mato».

En su relato, Riveros manifestó que estaba cocinando cuando Camila comenzó a autoagredirse y cuando vio a la joven herida intentó sin éxito auxiliarla. «Yo no sabía qué hacer, no sabía qué informar, no sabía decir nada», declaró.

Después de la muerte de Camila, Riveros contó que intentó lastimarse con otro cuchillo con mango verde: «Lo único que pensé es irme con ella, por la culpa de no poder hacer nada». Negó saber que Vecchiarello estaba embarazada y sostuvo que nunca fue agresivo.

Fiscalía lo desmiente

La Fiscalía planteó una hipótesis distinta y logró que Riveros sea imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.

Para el fiscal Adolfo Díaz, las únicas autolesiones que están en el caso son las que Riveros se habría hecho, consideradas leves por profesionales que intervinieron. Para Díaz, las heridas fueron para intentar instalar un escenario diferente al verdadero.

La investigación reconstruyó las últimas horas de Camila. Entre el sábado por la noche y el domingo por la mañana, Camila y Carlos ingresaron al departamento; momentos más tarde los vecinos advirtieron gritos provenientes del lugar.

La autopsia determinó que el femicidio fue cerca de la 1.30 del domingo y el fiscal aportó que Riveros pasó 12 horas junto al cuerpo de su esposa hasta que fue descubierto. La justicia de San Juan dispuso un año de prisión preventiva para Riveros.

El mensaje que complica a Riveros

La muerte de la joven rosarina se dio en la madrugada del domingo, pero Riveros mantuvo contacto con allegados durante las horas posteriores. Cerca de las 11.30 le escribió a una exnovia un mensaje en el que le declaraba su amor y pedía disculpas.

«Esta vez no pude, mujer, me ganó la depresión, me ganó todo, no pude y a mi familia dile que la amo con toda mi alma», escribió Riveros, de acuerdo con lo expuesto durante la investigación. En otro tramo, pidió por su familia: «No me puedo despedir de ellos porque me parte el alma lo que voy a hacer, dile por favor que los amo un montón a toda mi familia. Haceme ese favor, lo siento de verdad por todo, no puedo más, no soy tan fuerte, mujer».

Este mensaje, para la fiscalía, es parte fundamental de la investigación y una prueba de la responsabilidad de Carlos Riveros.

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