El tribunal dará a conocer la sentencia contra Agustín López Gagliasso, acusado por la muerte de Tania Gandolfi y su hija Agustina García. La Fiscalía pidió 18 años de prisión y 10 de inhabilitación para conducir; la defensa sostiene que fue un homicidio culposo.
El juicio contra Agustín López Gagliasso, de 21 años, por la tragedia ocurrida en la costanera de Rosario en enero de 2025, finalizará este martes con la lectura del veredicto. El debate oral comenzó el lunes de la semana pasada y durante las audiencias declararon sobrevivientes, testigos y funcionarios municipales, además del propio acusado.
López Gagliasso está imputado por doble homicidio simple con dolo eventual y lesiones. La Fiscalía solicitó una pena de 18 años de prisión y 10 años de inhabilitación para conducir. La defensa, en cambio, sostiene que se trató de un homicidio culposo.
La hipótesis fiscal
Según la acusación, el hecho se inició con un altercado entre López Gagliasso y un motociclista. El conductor del Peugeot 206 habría perseguido al motociclista por la avenida Illia a una velocidad que alcanzó los 120,7 kilómetros por hora. La secuencia terminó a la salida del túnel Arturo Illia, en la zona de Presidente Roca, cuando el vehículo perdió el control, derrapó y subió a la vereda donde se encontraba la familia García.
Como consecuencia del impacto murieron Tania Gandolfi, de 40 años, y su hija Agustina García, de 17. También resultaron heridos Victoria, la hija menor, y su padre, Diego García, quienes sobrevivieron, y Giovanna Romero, acompañante de López Gagliasso.
La fiscal Valeria Piazza Iglesias sostuvo que el acusado realizó maniobras de persecución en un sector urbano, de noche y con circulación de personas, y que continuó acelerando pese al riesgo. Para la Fiscalía, esa conducta configura el delito de homicidio simple con dolo eventual. Durante el juicio, la funcionaria resumió la conducta atribuida al imputado con la expresión «Rápido y furioso» y afirmó que el joven «se representó el resultado, lo asumió como posible y le fue indiferente».
Los testimonios
El primer testimonio del juicio fue el de Diego García, esposo de Tania y padre de Agustina. García relató que la familia había llegado a Rosario desde Córdoba como turistas y que regresaban al hotel cuando, en la zona de Illia y Presidente Roca, escuchó el ruido de una moto y de un auto. Según su declaración, el Peugeot perseguía a la moto e intentó tocarla para hacerla perder estabilidad. Luego vio las luces del auto, retrocedió y levantó a su hija Victoria; el vehículo se la sacó de las manos y la arrojó contra otro auto. García contó que, tras el choque, se acercó a López Gagliasso y le dijo: «Me arruinaste la vida». Según su relato, el joven respondió: «Mirá cómo me quedó el auto».
Giovanna Romero, acompañante del acusado, declaró que habían pasado el día en la isla y regresaban a Rosario cerca de las 20. Según su versión, en la zona del túnel una moto pasó muy cerca del vehículo, el conductor se enojó, insultó al motociclista y aceleró para seguirlo. Romero afirmó que le pidió que dejara la pelea y que no acelerara, y que gritó que se iban a matar. Describió maniobras zigzagueantes y una persecución sostenida.
La evidencia municipal
En la segunda jornada declararon funcionarios de la Municipalidad de Rosario, entre ellos el secretario de Gobierno, Sebastián Chale. Su testimonio se centró en la evidencia aportada por el municipio: cámaras de seguridad, registros de velocidad, sensores de fotomultas y el recorrido del vehículo. Chale explicó que el sistema municipal permitió reconstruir el trayecto del Peugeot, que comenzó en la zona sur, atravesó distintos sectores de la ciudad y recorrió la costanera antes de ingresar al túnel Illia. El vehículo circulaba a unos 120 kilómetros por hora al salir del túnel, donde la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora. El funcionario también detalló que López Gagliasso tenía antecedentes por exceso de velocidad y por haber cruzado tres semáforos en rojo.
La versión del acusado
El jueves, Agustín López Gagliasso declaró por Zoom desde el lugar donde permanece detenido. Reconoció que aceleró para alcanzar a la moto, aunque explicó que lo hizo porque quería insultar al motociclista y que en ese momento creía tener el control del vehículo. «Cuando aceleré, pensé que no iba a pasar nada y que tenía el control del vehículo», sostuvo. Según su relato, ingresó al túnel y consideró que podía acelerar porque no había autos ni peatones en ese tramo, pero al salir, en una curva, perdió el control. Intentó corregir la trayectoria, aunque el auto derrapó y terminó sobre la vereda. López Gagliasso pidió perdón a la familia de las víctimas: «Quiero pedir perdón a la familia de corazón», dijo, y agregó: «Voy a cargar el resto de mi vida con esto».
