El Servicio Meteorológico Nacional prevé un ascenso gradual de las temperaturas durante la semana, con una máxima de 28 grados para el domingo y probabilidad de lluvias cercana a cero.
El invierno sorprendió con mañanas heladas justo cuando la ciudad ya empezaba a pensar en la primavera, pero el frío tiene fecha de vencimiento. Durante la semana las temperaturas subirán y el fin de semana llegará con máximas de hasta 28 grados.
Después de varias jornadas en las que hubo que volver a buscar las bufandas, cerrar bien las camperas y aceptar que las mañanas todavía podían ser de invierno, Rosario empieza a despedirse del frío.
La primavera está cada vez más cerca y, aunque el invierno parece no querer irse del todo, el pronóstico trae buenas noticias para quienes ya estaban pensando en guardar los abrigos y sacar del placard las remeras de manga corta.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, este lunes la ciudad tendrá una mínima de 5 grados y una máxima de 16. El martes seguirá fresco, con temperaturas de entre 7 y 19 grados, mientras que el miércoles comenzará a sentirse el cambio, con una máxima de 20 grados.
El jueves 17 será el primer día con una diferencia marcada respecto del inicio de la semana. La temperatura mínima será de 10 grados y la máxima alcanzará los 24 grados.
El ascenso continuará el viernes, con una mínima de 11 y una máxima de 25 grados. Para el sábado se esperan entre 13 y 26 grados, mientras que el domingo será la jornada más cálida del período, con una mínima de 14 y una máxima que llegará a 28 grados.
Así, después de varios días dominados por el frío, las temperaturas irán recuperando valores más propios de la primavera a medida que avance la semana.
Además, el pronóstico no anticipa lluvias significativas durante el período: la probabilidad de precipitaciones se mantiene en 0% durante prácticamente todas las jornadas analizadas. Para el domingo aparece apenas una probabilidad de entre 0 y 10% durante la noche.
Así que habrá que aguantar unos días más. Las bufandas todavía pueden quedarse a mano, pero ya es momento de empezar a hacerles lugar a las remeras cortas. El invierno empieza a despedirse y Rosario se prepara para recibir la primavera.
