La Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que El Niño se desarrollará en su fase «muy fuerte» hasta fin de año y se extenderá al menos hasta febrero de 2027. El organismo indicó que las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial superaron los registros normales y que el fenómeno persistirá con alta confianza en los pronósticos.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) anunció oficialmente que El Niño se desarrollará en su fase «muy fuerte» hasta fin de año, la escala más alta prevista por el organismo para este fenómeno. Además, indicó que se extenderá al menos hasta febrero de 2027.
En su actualización más reciente, difundida este jueves en Suiza, el organismo internacional que conduce la argentina Celeste Saulo afirmó que «es la primera vez que una actualización de la OMM sobre El Niño/La Niña es tan inequívoca, lo que refleja el fuerte consenso dentro de la extensa red» de la entidad, conformada por agencias, institutos y servicios meteorológicos de decenas de países.
Las actualizaciones de la OMM sobre El Niño/La Niña constituyen la fuente de información de mayor relevancia a nivel mundial para gobiernos y responsables de toma de decisiones. Estos pronósticos estacionales se basan en un consenso de modelos de los centros mundiales de producción de la organización, expertos de los servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales y centros de predicción climática de todo el mundo.
«Este episodio excepcional de El Niño exige medidas de preparación y respuesta excepcionales. En 50 años de historia de la OMM, nunca antes habíamos emprendido una movilización tan importante junto con los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN), quienes encabezan el suministro de pronósticos y servicios para salvar vidas y proteger medios de subsistencia», dijo Saulo, secretaria General de la OMM desde 2023.
Calentamiento del océano
En la información difundida, desde la OMM señalaron que las temperaturas de la superficie del mar en las partes central y oriental del Pacífico ecuatorial, la región donde se origina El Niño, «ya están muy por encima de la media —uno de los signos que indican claramente la instauración de un evento de El Niño— y siguen aumentando».
Los valores de referencia utilizados por el organismo «sobrepasaron con creces los registros normales»: entre mayo y julio, el promedio de calentamiento fue superior a 1,5º Celsius, mientras que en julio se incrementó a 2º. «Entre finales de julio y mediados de agosto, los valores semanales no dejaron de incrementarse», apuntaron en el informe, para detallar que se ubicaron entre los 2,2 y los 2,6 grados por encima de la media.
Además, señalaron que el calor se incrementa aún más bajo la superficie del océano: «Durante julio y principios de agosto, en algunas zonas las temperaturas subsuperficiales superaron la media en más de 8°. En conjunto, las condiciones superficiales y subsuperficiales favorecen claramente la persistencia de El Niño y posibilitan la intensificación del evento durante los próximos meses».
«El grado de confianza de los pronósticos es elevado. Los valores de los parámetros oceánicos y atmosféricos son concluyentes y se refuerzan mutuamente, y la coincidencia entre los resultados de los diversos sistemas de predicción estacional es elevada. Todo ello indica que el episodio de El Niño persistirá al menos hasta principios de 2027», indicaron.
El Niño intenso y sus distintos efectos en el mundo
Desde la OMM remarcaron que tanto El Niño como La Niña son los fenómenos naturales que mayor influencia ejercen sobre el sistema climático del planeta: «Un episodio de intensidad muy fuerte aumenta la probabilidad de que se produzcan cambios importantes en las precipitaciones, las temperaturas y la circulación atmosférica en muchas regiones del mundo».
De todos modos, aclararon que la intensidad de un episodio, en este caso El Niño, no es el único factor que explica o determina la potencial gravedad de los efectos del propio evento en una región en particular: «Las consecuencias cambian de un lugar a otro y presentan diferencias en función del momento del año, y pueden variar por causa de otros factores que influyen en el clima, como las condiciones imperantes en los océanos Índico y Atlántico».
Los anegamientos y la crecida del río Paraná fueron las principales consecuencias del último episodio fuerte de El Niño en Rosario, durante el verano de 2016.
Por lo pronto, el informe resalta que de septiembre a noviembre, según los pronósticos multimodelos de la OMM, las temperaturas serán superiores a lo normal «en casi todas las zonas terrestres», mientras que las lluvias «serán coherentes con la intensa respuesta atmosférica que suele producirse ante un fuerte episodio de El Niño». En el caso del Litoral argentino, esas respuestas se traducen en lluvias por encima de lo normal, según el último pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
El Niño se intensifica hacia fin de año
En su último pronóstico climático trimestral, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que el noreste de Santa Fe se encuentra en un área que, junto a Corrientes, Misiones y las franjas orientales de Formosa y Chaco, tendrán lluvias superiores a lo normal. En tanto, el noroeste provincial tendrá lluvias en niveles normales o superiores a lo normal.
Para Rosario, se esperan lluvias por encima de lo normal, en el marco del desarrollo de El Niño que ya se encuentra activo desde junio.
Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, Rosario tendrá lluvias en valores normales o por encima de lo normal. Las autoridades provinciales ya anticiparon, en varias de las reuniones periódicas que vienen desarrollando en el marco de la llegada de El Niño, que los últimos meses del 2026 serán los más críticos del fenómeno que se extenderá, al menos, hasta el otoño de 2027.
Para elaborar el informe y establecer los valores de referencia, el organismo nacional toma los registros de lluvias acumuladas del período 1991-2020.
Cabe recordar que el único pronóstico oficial para conocer el estado del tiempo es el que emite continuamente el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Si bien existen muchas aplicaciones, incluso algunas que vienen preinstaladas en los celulares, la información que brinda el organismo oficial proviene de meteorólogos y estaciones meteorológicas instaladas y calibradas según estándares de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), ubicadas en los territorios sobre los que se desea conocer el estado del tiempo.
