Especialistas analizaron en el Santa Fe Business Forum el papel de la provincia en el comercio exterior argentino y la necesidad de inversiones en infraestructura para ampliar su protagonismo.
Santa Fe tiene un papel central en el comercio exterior argentino por su producción agroindustrial, la concentración de puertos sobre el Paraná y una red logística que conecta al país con los mercados internacionales. Así lo señalaron diferentes especialistas en las charlas realizadas este miércoles en el Santa Fe Business Forum, donde se analizaron las oportunidades de la provincia para exportar e importar y las condiciones necesarias para ampliar ese intercambio.
Tomás Rodríguez Zurro, analista de mercado de la Bolsa de Comercio de Rosario, indicó que la economía argentina atraviesa un período de comportamiento dispar entre actividades, donde solo el agro y la minería mostraron indicadores positivos, mientras la industria y la construcción continuaron con dificultades desde el inicio del año. Lautaro Zanini, economista e investigador junior del Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, presentó el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Santa Fe (ICAF) para marcar una distinción respecto del plano nacional. Según Zanini, si bien hubo una recuperación entre marzo de 2024 y enero de 2025, luego la provincia entró en un período de estancamiento. «El 40% de los sectores productivos están en baja y por eso no podemos salir de la recesión», afirmó. No obstante, destacó que el empleo privado, la producción industrial y la construcción vienen teniendo un balance positivo en el acumulado de 2026. En el caso de la industria, el peso del complejo agroalimentario ayuda a explicar esa diferencia.
Otro de los ejes del análisis fue la actualidad del comercio exterior, ya que las aduanas ubicadas en Santa Fe concentran alrededor del 9% del valor de las importaciones argentinas y cerca del 30% de las cantidades. En 2025 ingresaron por esas aduanas aproximadamente 6.300 millones de dólares y 8,7 millones de toneladas. «Una de cada tres importaciones llega por puertos de Santa Fe», fue una de las definiciones planteadas durante la charla. En estos últimos años, Paraguay ha sido el principal origen de las importaciones registradas, principalmente por el ingreso de poroto de soja destinado a la industria aceitera santafesina. Brasil, Estados Unidos y China también aparecen entre los principales proveedores. Entre las mercaderías se encuentran maquinaria, equipos, insumos para la producción industrial y productos químicos.
La provincia también tiene una participación importante en las exportaciones. Los productos originados en Santa Fe representan, en promedio, un 22% del valor de las exportaciones argentinas y el 27% de las toneladas. Si se consideran las mercaderías producidas en otras provincias que utilizan las aduanas santafesinas para salir al exterior, la participación alcanza cerca del 38% en valor y supera el 50% en cantidades en el período analizado. «Como ventaja Santa Fe tiene destinos muy diversificados donde exporta», remarcó Lucrecia De Jorge, de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, y agregó que India representa cerca del 17% de las exportaciones santafesinas, mientras que Brasil, China y Vietnam también ocupan lugares relevantes. La Unión Europea, tomada como bloque, concentra otro 12% gracias a los recientes acuerdos comerciales, especialmente el de Mercosur-Unión Europea y el de Argentina y Estados Unidos. En el caso europeo, señalaron que existe una coincidencia entre la demanda de manufacturas de origen agroindustrial y la estructura productiva santafesina. Esos bienes representan cerca del 80% de las exportaciones provinciales.
Julio Calzada, director de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, puso el foco sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay y la necesidad de mejorar las condiciones para transportar la producción argentina. «El problema nuestro es que estamos lejos de los centros de consumo. Por lo tanto, hay que ser muy eficiente en materia de transporte y logística», sostuvo. La Hidrovía se extiende por unos 3.400 kilómetros, desde Puerto Cáceres, en Brasil, hasta Nueva Palmira, en Uruguay. Calzada también destacó el desarrollo alcanzado por el complejo portuario del Gran Rosario, que estuvo acompañado por las obras de dragado y balizamiento del río Paraná. «El Gran Rosario no hubiera podido ser lo que hoy es concretamente en materia portuaria si no hubiera sido por el dragado y balizamiento», afirmó.
En ese esquema, el ferrocarril aparece como otra pieza para mejorar la competitividad. La licitación del Belgrano Cargas y del ramal San Martín fue señalada como una oportunidad para reducir costos, retirar camiones de las rutas y mejorar la conexión entre las zonas productivas y los puertos. Graciela Alabarce, presidenta del Ente Administrador del Puerto de Rosario (ENAPRO), señaló que la Terminal Puerto Rosario registró un incremento del 40% en el movimiento de contenedores y superó los 105.000 este año. También puso la mirada sobre el potencial que puede tener Rosario como nodo para las cargas vinculadas con la minería. «La decisión política de esta etapa es convertir también dentro de la provincia de Santa Fe al hub minero, que dentro de 20 años sea también el más importante de Sudamérica», sostuvo y advirtió que para ello es necesario fortalecer las conexiones ferroviarias. «Es fundamental para abaratar costos, para sacar camiones de las rutas, para mejorar nuestra logística», dijo sobre la licitación del Belgrano Cargas y el ramal San Martín. Finalmente, la funcionaria destacó que la provincia viene trabajando para incorporarse a las cadenas de valor vinculadas con el petróleo, el gas y la minería, aunque Santa Fe no sea una provincia productora de minerales.
El cierre de la jornada volvió sobre una cuestión transversal: Santa Fe tiene producción, puertos y mercados, pero necesita infraestructura para aprovechar plenamente esa posición. Analistas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe señalaron que la región Centro aportó, entre 2011 y 2023, un 30% más de recursos que los que recibió a través de coparticipación y gasto nacional. Uno de los ejemplos expuestos fue el norte santafesino: para un productor de departamentos como 9 de Julio, Vera o General Obligado, el costo logístico representa en promedio alrededor del 20% del valor de una campaña. La incidencia disminuye a medida que la producción se acerca a los puertos. La infraestructura energética también aparece como un límite para agregar valor en origen. En el caso del algodón, apenas entre el 10% y el 20% de la producción provincial se desmota dentro de Santa Fe. «Se necesita inversión en transporte y energía para que Santa Fe pueda seguir conectando a Argentina con el mundo», concluyó Lucrecia De Jorge.
