El duelo por perros y gatos se convirtió en un servicio. Mientras el Instituto Pasteur ofrece cremación colectiva gratuita en CABA, empresas privadas venden planes individuales con urnas y certificados. Un proyecto en la Legislatura porteña busca crear un servicio público.
Durante décadas, la muerte de un perro o un gato se resolvía en el ámbito familiar. La vida urbana y los departamentos modificaron esa práctica. En la actualidad, existe un mercado de servicios funerarios para mascotas que incluye traslados, urnas, certificados y videos conmemorativos.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) conviven dos modalidades. El Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, ubicado en avenida Díaz Vélez 4821, recibe aproximadamente 600 animales fallecidos por mes, según cifras difundidas a fines de 2025. El servicio es gratuito, funciona las 24 horas todos los días del año y consiste en una cremación colectiva. No incluye ceremonia, urna ni devolución de cenizas. Quien entrega el cuerpo debe ser mayor de edad y presentar DNI.
El sector privado ofrece cremaciones individuales, retiro a domicilio o en veterinarias, rituales privados, certificados y urnas biodegradables o de madera. Algunas empresas filman el proceso y entregan mechones de pelo, impresiones de patas o dijes para contener cenizas.
Los precios varían según el peso del animal, la distancia, la urgencia y la urna elegida. A comienzos de 2026, una cremación colectiva para un animal pequeño costaba entre $120.000 y $130.000. Los planes individuales partían de $140.000 y podían superar los $190.000. Ocho meses después, un prestador publicaba un paquete individual a $497.000.
La cremación colectiva no permite la recuperación individual de cenizas. En la privada, la trazabilidad es parte del servicio. Se recomienda consultar la habilitación del horno, el método de identificación de cada cuerpo y la documentación entregada.
La normativa porteña vigente desde 2016 exige un registro de cremaciones de perros y gatos, la individualización del cadáver y un certificado veterinario. Deben transcurrir 24 horas desde la muerte, salvo razones sanitarias acreditadas.
En mayo de 2026 se presentó en la Legislatura porteña un proyecto para crear un servicio público de cremación de animales de compañía en Chacarita, con aranceles regulados, bonificaciones para rescatistas y gratuidad para familias vulnerables. El expediente fue girado a las comisiones de Obras y Servicios Públicos, Salud y Presupuesto, y permanece en comisión.
