El tenista australiano Nick Kyrgios, exfinalista de Wimbledon, confirmó que dio positivo por cocaína en un control antidopaje realizado en Mallorca en junio. La Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) aplicó una suspensión provisional obligatoria el 4 de agosto, que el jugador no apeló.
El tenista australiano Nick Kyrgios, de 31 años, reveló que dio positivo por cocaína en un control antidopaje realizado en junio durante un evento de categoría menor sobre césped en Mallorca, España. La Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) confirmó que la muestra fue tomada el 22 de junio y que el resultado positivo se confirmó el 17 de julio. El 4 de agosto se aplicó una suspensión provisional obligatoria, que el jugador no apeló.
En su cuenta de Instagram, Kyrgios escribió: «Hace poco no superé un control antidopaje en Mallorca tras dar positivo por cocaína» y añadió: «Cometí un enorme error y asumo toda la responsabilidad». El tenista afirmó que el caso de dopaje fue una llamada de atención después de sentirse «impotente y solo» mientras las lesiones afectaban su carrera.
Kyrgios, quien ocupa el puesto 919 del ranking ATP, disputó 10 partidos individuales en el circuito desde 2022, de los cuales ganó dos. Ese año perdió la final de Wimbledon ante Novak Djokovic. En la presente temporada registra un récord de 1-3 en individuales y recibió una invitación para jugar dobles en Wimbledon el mes pasado, donde perdió en primera ronda junto a su compañero Alexander Bublik.
La cocaína está prohibida como sustancia dopante durante las competiciones, con sanciones más bajas cuando se consume fuera de los eventos. Según las reglas, el jugador podría enfrentar una suspensión de hasta cuatro años, aunque se puede esperar un castigo menor. En un caso similar en 2017, el británico Dan Evans cumplió una suspensión de un año impuesta por la ITF por dar positivo por cocaína en el Abierto de Barcelona.
Kyrgios declaró: «A veces me he sentido impotente y solo. Nada de eso justifica lo que hice» y agregó: «Mi cuerpo no ha podido hacer lo que mi mente espera que haga». El caso será procesado por la ITIA.
