El caso de Mabel, quien dio a luz a los 62 años mediante fertilización in vitro en Rosario, fue dado a conocer públicamente. El médico genetista Matías Colabianchi explicó los detalles del procedimiento y los criterios que consideró para acompañar la decisión.
El caso de Mabel, la mujer que fue madre a los 62 años por medio de una terapia in vitro y se convirtió en la primeriza más añosa de la Argentina, trascendió públicamente. El tratamiento fue realizado en la ciudad de Rosario por el médico genetista Matías Colabianchi, especialista en fertilidad del Instituto de Fertilidad Asistida Dr. Julio Colabianchi.
Según datos publicados por entidades científicas internacionales, las posibilidades de éxito en tratamientos de fertilidad disminuyen a partir de los 40 años y son considerablemente más bajas después de los 50. En caso de lograrse el embarazo, la gestación se considera de riesgo por el aumento de posibles complicaciones.
Colabianchi, en declaraciones a LT8, señaló que el embrión «prendió en la primera transferencia» y que se trató de una gestación sin problemas. Sobre el procedimiento, indicó que «los tratamientos (en cuanto al procedimiento) son similares a partir de los 40 años».
Ante la pregunta sobre las consideraciones éticas vinculadas a la edad de la paciente, el médico afirmó: «Justamente por eso quiero hablar, porque (el caso de Mabel) no significa que con todas las mujeres de 60 años que vengan a verme avanzo con el tratamiento».
«Escucho la historia, empatizo con la mujer e indago por qué quiere ser madre… entonces así puedo saber si la quiero acompañar. En este caso lo decidí a través de dos consultas, decidí romper con esa barrera», declaró. «Yo presto un servicio humano y hay que saber escuchar», agregó.
Colabianchi confirmó que cuanto más edad tiene la mujer, es más complicado lograr el embarazo aun con tratamientos de baja o alta complejidad. «Me dedico a la investigación y a técnicas nuevas, que utilicé en este caso por la edad de la paciente», explicó. «Acepté con Mabel pero probablemente no acepte con otras mujeres de esa edad», enfatizó.
En relación a los cuestionamientos, el especialista sostuvo: «Yo no debo juzgar la decisión de la mujer. Como médico también me pongo en el lugar de padre, de persona, y entiendo la frustración o los proyectos que no se concretaron».
«En algunos casos el tiempo de espera fue mucho, se les complica por muchas razones y uno pone en la balanza. En este caso no fue difícil la decisión, además se hicieron las evaluaciones en lo clínico donde veía que era factible», dijo. El tratamiento «fue simple», señaló, y añadió que «hubo un ciento por ciento de efectividad en el procedimiento, y se logró un embarazo completamente normal».
La Ley Nacional 26.862 de Reproducción Medicamente Asistida establece que la cobertura por obras sociales, prepagas y el Estado alcanza hasta los 44 años si se utilizan óvulos propios y hasta los 51 años si se utilizan óvulos donados. En casos particulares, el médico puede indicar y justificar el tratamiento por fuera de esas edades. La ley no especifica límites de edad para tratamientos particulares.
