Concejales peronistas presentaron una iniciativa para modificar el protocolo del Monumento Nacional a la Bandera y limitar el izamiento de banderas de otros países en el mástil escolta. El proyecto fue girado a la Comisión de Gobierno y generó críticas del oficialismo local y de colectividades.
El Concejo Municipal de Rosario comenzó a debatir un proyecto que propone modificar el protocolo del Monumento Nacional a la Bandera para impedir que en el mástil escolta se icen banderas de otros países, organismos o entidades internacionales. La iniciativa fue presentada por los concejales peronistas Pablo Basso, Mariano Romero y María José Poncino, y ya fue girada a la Comisión de Gobierno.
El proyecto plantea un cambio en el Decreto Municipal 1631/2011, que reglamenta el uso y ceremonial de los mástiles del Patio Cívico del Monumento. Según el decreto vigente, la Bandera Argentina se reserva el Mástil Mayor, mientras que el mástil escolta permite el izamiento de otras enseñas en fechas y circunstancias determinadas, incluyendo banderas de países, organizaciones internacionales de las que Argentina forme parte y entidades globales reconocidas.
El antecedente más reciente del uso de este protocolo fue el izamiento de la bandera de Estados Unidos el 4 de julio, Día de la Independencia de ese país. También se izó la bandera de Israel el 14 de mayo, en su fecha de independencia. En ambos casos hubo polémica, en el contexto de la guerra en Medio Oriente. El protocolo vigente no incluye la bandera de Palestina ni la de Irán.
Basso, autor de la iniciativa, aclaró: “No es en particular por ninguna. Siempre hay cuestionamientos para todo el espectro ideológico. Es para preservar la carga simbólica que debe tener nuestro Monumento como emblema de nuestra bandera”.
La modificación propuesta establece que el mástil escolta quede reservado exclusivamente para la Bandera Nacional Argentina, las banderas oficiales de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y las enseñas vinculadas con conmemoraciones patrias nacionales o hechos históricos relacionados con el país.
“Es responsabilidad de los rosarinos preservar y cuidar lo simbólico del Monumento en nombre de todo el país”, sostuvo Basso, y agregó que en algunas ocasiones las ceremonias con otras banderas generaron interpretaciones o polémicas políticas que trascendieron a la ciudad.
El texto del proyecto señala que la iniciativa no limita ni restringe la realización de actos oficiales de hermandad, cooperación internacional o recepción de autoridades extranjeras. Tampoco elimina los actos oficiales con delegaciones extranjeras ni ceremonias diplomáticas, pero sugiere no realizarlos en el Monumento. “Las ceremonias que se realizan en el mástil escolta creemos que son importantes como gesto a la amistad con otros países, pero deberían tener un espacio específico para eso y no dentro de la nave del Monumento”, precisó Basso. Como espacios alternativos mencionó los espacios verdes en la esquina de Rioja y Primero de Mayo y frente a la Sala de las Banderas.
El presidente de la colectividad libanesa de Rosario, Ariel Naserala, expresó su rechazo a la propuesta. Sostuvo que desmerece la convivencia de colectivos de extranjeros en la ciudad y recordó la Fiesta Nacional de Colectividades, que se realiza desde 1985 en el entorno del Monumento. “La utilización del Patio Cívico, del Monumento Nacional a la Bandera, para el izamiento de banderas de colectividades en sus fechas patrias tiene un contenido simbólico e histórico que no se puede borrar de un día para el otro”, afirmó. También mencionó que, incluso en conflictos internacionales, Rosario mantuvo espacios compartidos entre comunidades enfrentadas, como las colectividades rusa y ucraniana. “Eso representa a Rosario”, resumió.
