El gobernador Maximiliano Pullaro solicitó cautela frente a la imputación de seis efectivos policiales por el delito de tortura seguida de muerte en el caso de Mauro González, ocurrido en enero pasado.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, pidió este jueves “prudencia” ante la imputación de seis policías por el delito de “tortura seguida de muerte y vejaciones” en el marco de la investigación por la muerte de Mauro González, un hombre de 35 años que había sido detenido por provocar disturbios en la vía pública en enero pasado.
El mandatario evitó emitir un juicio de valor sobre el caso, pero solicitó cautela hasta que avance la causa. “Son casos que pueden parecer ser una cosa y terminan siendo otra”, afirmó. Pullaro también informó que el Ministerio de Seguridad se hará cargo de los honorarios de los abogados de los efectivos involucrados.
La imputación fue formulada por el fiscal Ezequiel Hernández y avalada por la jueza Cecilia Labanca, quien consideró que el trato violento ejercido sobre González durante su detención le causó la muerte. Según la investigación, la Justicia ya había dispuesto la liberación del detenido, pero al momento de ejecutarla, González yacía sin vida en el calabozo.
En las últimas horas, el ministro de Seguridad, Pablo Coccocioni, se reunió con familiares de los policías detenidos y les comunicó que la cartera provincial asumirá los costos de la defensa legal. En paralelo, Pullaro reiteró su pedido de prudencia.
“Le pedí al ministro de Seguridad que esté encima del tema; que evalúe muy bien lo que pasó con mucha prudencia”, declaró el gobernador. “Lo quiero decir con todas las letras; pido mucha prudencia”, insistió. En ese marco, mencionó dos antecedentes en la provincia: “Tuvimos dos casos en la provincia de Santa Fe en donde los policías posteriormente salieron absueltos: el caso Casco y el caso Paris, donde parecía haber una situación similar”.
Pullaro aclaró: “No hago juicio de valor sobre esta situación, porque sería imprudente de mi parte, pero sí recuerdo que hubo casos de estas características en donde posteriormente la investigación avanzó y los policías fueron absueltos de culpa y cargo. Por eso pido mucha prudencia, porque nosotros tenemos un sistema de seguridad muy robusto, muy sólido, en donde trabajamos mucho para garantizar la seguridad de los santafesinos y de las santafesinas. Y en muchos casos, sentí que era una imputación a toda la policía. Y eso no es correcto ni está bien”.
El gobernador aseguró que “la inmensa mayoría de los hombres y mujeres de la policía de la provincia de Santa Fe son gente honesta, decente, que se esfuerza, que trabaja en condiciones muy difíciles para que la seguridad pueda mejorar. Prueba de ello es la mejora que tuvimos en materia de seguridad, de violencia y de delitos contra la propiedad”. En esa línea, sostuvo que “bajó el delito contra la propiedad de manera contundente en la provincia, con lo cual tenemos que cuidar mucho nuestra policía. Y si hay agentes que cometen delitos, por supuesto, correrlos, moverlos y sacarlos. Pero debemos esperar que se consustancien las investigaciones que lleva adelante el Ministerio Público de la Acusación”.
Sobre esa base, volvió a pedir “prudencia”, porque a veces estos casos “parecen ser una cosa y terminan siendo otra”, concluyó.
