Un análisis de la noche de asunción presidencial de Javier Milei en el Teatro Colón y su recepción por parte de las clases dirigentes, a través de la historia del tango como expresión cultural.
En la noche del 10 de diciembre de 2023, tras asumir la presidencia, Javier Milei fue recibido en el Teatro Colón de Buenos Aires por representantes de las clases políticas, económicas y culturales. Durante la ceremonia, a puertas cerradas y sin transmisión televisiva, la orquesta de Raúl Lavié interpretó el tango ‘Balada para un loco’, de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer.
El tango, según diversos autores citados en el análisis, se originó en ámbitos marginales de la sociedad argentina de fines del siglo XIX y principios del XX, vinculado a sectores excluidos del modelo agroexportador. Con el tiempo, fue adoptado por las clases altas, que lo transformaron en un símbolo de la identidad nacional. El texto señala que el declive del tango coincidió con el ascenso del peronismo en la década de 1940, cuando las transformaciones sociales y económicas desplazaron su papel como expresión de la marginalidad.
El autor sostiene que la elección de ‘Balada para un loco’ para recibir a Milei refleja un intento de la elite porteña de ‘cooptar’ o ‘seducir’ al presidente, quien, al igual que los orígenes del tango, proviene de un espacio marginal al establishment político tradicional. A tres años de gobierno, el texto indica que los esfuerzos de alianza entre el oficialismo y sectores de Propuesta Republicana (PRO) no han logrado consolidarse, y que Milei mantiene una distancia con las estructuras partidarias.
Se mencionan medidas como la Ley Bases, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y la reforma laboral, así como disputas internas sobre el rumbo económico. El análisis concluye que, pese a los intentos de integración, el presidente conserva una ‘impenetrabilidad’ que dificulta su asimilación por parte de las elites tradicionales.
