El bazar asiático Mall China dejará el complejo La Favorita el 30 de junio y reabrirá el 1 de julio en Rioja y San Martín, con una segunda sucursal prevista para fin de mes en Rioja y Sarmiento. El propietario Youying Ni confirmó que la mudanza responde a la falta de acuerdo con los dueños del edificio.
El complejo comercial La Favorita continúa su proceso de desocupación. El bazar Mall China, ubicado en el subsuelo del edificio, cerrará sus puertas el 30 de junio, según informó su propietario Youying Ni al diario La Capital. El emprendimiento se trasladará al local de Rioja y San Martín, donde ya se realizan refacciones, y reabrirá el 1 de julio. Además, Ni adelantó que una segunda sucursal se instalará en Rioja y Sarmiento, en el inmueble donde funcionó Rosario Confort, con apertura prevista para fines de julio.
El local de Rioja y San Martín ocupará toda la planta baja, unos 400 metros cuadrados. El de Rioja y Sarmiento tendrá dos pisos, totalizando 1.300 metros cuadrados. Ni indicó que en los nuevos espacios se incrementará la oferta de productos en un 40 por ciento, incluyendo indumentaria.
Consultado sobre su salida de La Favorita, Ni declaró: “Me fui mal, confié en el proyecto”. Señaló que la inversión fue alta para un funcionamiento de solo ocho meses. Explicó que, ante los problemas entre los dueños del edificio y la operadora comercial, ofreció alquilar el espacio con opción a compra, propuesta que la sociedad fiduciaria Compañía Asturias SA no aceptó, lo que aceleró los planes de mudanza.
En paralelo, fuentes comerciales indicaron que la firma uruguaya Indian, del Grupo Parisien, avanza en las negociaciones para adquirir el edificio de Sarmiento y Córdoba. Según referentes del sector, la venta o traspaso del inmueble a esa marca estaría cerrada en un 99 por ciento.
El éxodo de locales anticipa el cierre del formato de shopping multimarcas. Los comerciantes acordaron un retiro anticipado para dejar el edificio vacío a fines de junio. Actualmente, solo cuatro locales permanecen operativos. La desocupación responde al fin prematuro del contrato general, el acuerdo de la gerenciadora Onatisur para rescindir subalquileres que vencían en 2027, y un plan de desocupación escalonada.
El conflicto interno incluye una disputa legal entre los propietarios del inmueble y la gerenciadora. Los dueños, representados por la fiduciaria, acusan a Onatisur de incumplimiento financiero. La operadora sostiene que los propietarios buscaron forzar su salida. El formato de shopping con pequeños locales no alcanzó las proyecciones de facturación de 2023, lo que llevó a los dueños a considerar la venta del activo a un único comprador.
