Un allanamiento en una vivienda de Roldán permitió el secuestro de 55 kilos de cocaína y la detención de un hombre de 42 años, vinculado a la misma banda que organizó el aterrizaje de una avioneta con droga en Villa Eloísa el 12 de mayo.
La investigación por el aterrizaje de una avioneta cargada con cocaína en un campo de Villa Eloísa el 12 de mayo derivó este lunes en un nuevo allanamiento en una vivienda de Roldán, donde se secuestraron 55 kilos de cocaína. También quedó detenido un hombre de 42 años que, según la investigación, integraba la misma banda que organizó aquel cargamento, comandada por los hermanos Santiago Emmanuel y Juan Cruz Borras, ambos oriundos de Roldán.
El operativo se realizó en una casa de la calle Jujuy al 600, en la ciudad situada a unos 25 kilómetros al oeste de Rosario. Estuvo a cargo de integrantes del Escuadrón Antidrogas de Gendarmería Nacional, a pedido del fiscal federal Matías Schilabra, de la delegación Regional NEA de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar).
El allanamiento en Roldán es consecuencia del avance investigativo en torno a la avioneta hallada hace menos de un mes en el noroeste santafesino con 321 kilos de cocaína proveniente de Bolivia. En ese momento y los días siguientes, quedaron detenidos los hermanos Borras, imputados por tráfico internacional de estupefacientes junto con Agustín Héctor B. La misma figura se les adjudicó a dos ciudadanos bolivianos identificados como Carlos Roca L. y Yamil Z.N., piloto y copiloto de la aeronave.
La droga secuestrada en Roldán estaba distribuida en “ladrillos” de un kilo cada uno.
En mayo pasado, tras la interceptación del cargamento en Villa Eloísa, el fiscal federal Diego Iglesias de Procunar pidió la captura nacional e internacional de Jorge Mario G. J., señalado como piloto de un aterrizaje clandestino anterior de la misma banda, quien permanece prófugo.
Durante la audiencia, los fiscales atribuyeron a los hermanos Borras y al prófugo haber organizado otro traslado fallido de cocaína desde Bolivia, descubierto el 11 de noviembre de 2025. En esa ocasión, la avioneta con los estupefacientes sufrió un desperfecto y aterrizó de emergencia en la zona rural de Arequito. En su interior se hallaron 62 kilogramos de cocaína. Se estimó que era solo una parte de un cargamento superior y que el grupo había podido recuperar la mayor parte antes de la llegada de las fuerzas de seguridad.
Luego de ese episodio, el análisis de un iPhone abandonado en la aeronave permitió profundizar la pesquisa sobre la organización criminal. Los investigadores reconstruyeron el esquema de la banda, sus tareas de logística, los vuelos clandestinos y las pistas rurales utilizadas para el ingreso de la droga a la Argentina desde Bolivia, para su posterior distribución en el país o su envío a Europa por la Hidrovía. Entre otros avances, los fiscales accedieron a conversaciones de un grupo de WhatsApp denominado “11pibe”, por el que los integrantes compartían fotografías, videos, coordenadas y referencias sobre los preparativos de vuelos provenientes del Altiplano.
