Desde la delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción alertaron por el impacto de la paralización de la obra pública impulsada por el gobierno de Javier Milei.
En diálogo con el stream de Economía, el gerente de la sede rosarina de la entidad, Rubén Llenas, aseguró que el sector atraviesa una situación “muy complicada” y que ya se perdieron más de 100 mil puestos de trabajo en todo el país.
El entrevistado se refirió a un comunicado que dieron a conocer en el marco del último Consejo Federal de la Cámara Argentina de la Construcción realizado en Rosario, donde la entidad manifestó su preocupación por el deterioro de la actividad y las consecuencias que puede traer el abandono de la infraestructura pública.
“Estamos atravesando una crisis en la construcción a nivel nacional. La situación comenzó a fines de 2023 cuando el gobierno nacional decidió la finalización de la obra pública”, sostuvo Llenas. Según detalló, desde entonces el sector perdió entre 100 mil y 110 mil empleos y hoy trabaja con un nivel de actividad 25% inferior al de mediados de 2023.
Uno de los puntos más críticos que marcó el dirigente empresario tiene que ver con el deterioro de la infraestructura. De acuerdo con estimaciones del área de pensamiento estratégico de la Camarco, la falta de inversión y mantenimiento genera una deuda anual de 22 mil millones de dólares.
“El abandono de la obra pública va generando una deuda en infraestructura de 22 mil millones de dólares al año”, explicó Llenas. Y agregó que ese pasivo se acumula principalmente por la ausencia de mantenimiento en rutas, puentes, redes de gas y cloacas en todo el país.
En ese sentido, advirtió que la infraestructura requiere inversiones permanentes para evitar un deterioro que luego resulta mucho más costoso de revertir. “Lo que no se mantiene hoy se transforma en una deuda futura”, resumió.
El referente de la construcción también señaló que el financiamiento privado no alcanza para compensar el freno de la obra pública. Al comparar el acceso al crédito hipotecario en la región, indicó que Argentina se encuentra muy por debajo de otros países latinoamericanos.
“En Chile el crédito hipotecario representa el 12% del PBI y en otros países de la región supera el 6%. Argentina, en sus mejores años, llegó apenas al 2%”, explicó. Según afirmó, esos niveles resultan insuficientes para dinamizar la actividad de la construcción.
Además, remarcó que los indicadores actuales son comparables con los de 2020, en plena pandemia. “Tenemos un presupuesto vigente para infraestructura que representa apenas el 0,6% del PBI, cuando los organismos internacionales recomiendan destinar alrededor del 6% para que un país pueda crecer”, afirmó.
Finalmente, Llenas sostuvo que las perspectivas hacia adelante no son alentadoras. “En las últimas semanas se conoció un nuevo recorte del presupuesto y para el año que viene no tenemos muchas expectativas. No creemos que la situación vaya a variar demasiado”, concluyó.
