viernes, mayo 22, 2026

Imputada declaró contra productor rural de Diamante acusado de narcotráfico

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En el marco del juicio por una organización de narcotráfico con conexiones en Entre Ríos, Santa Fe y Rosario, una imputada brindó testimonio contra Leonardo Airaldi, expresidente de la Sociedad Rural de Diamante.

En una nueva audiencia del juicio que investiga a una organización vinculada al narcotráfico que operó entre 2019 y marzo de 2024 en Entre Ríos, con conexiones en Rosario y la provincia de Santa Fe, una de las imputadas declaró el martes pasado contra el presunto líder de la banda, Leonardo Airaldi, productor rural y expresidente de la Sociedad Rural de Diamante.

“Todo el mundo decía que era un sicario”, indicó María Soledad Touzet en un tramo de su exposición, en la que también aseguró que “era capaz de cualquier cosa”.

Tras el planteo de la Fiscalía General ante el Tribunal Oral Federal (TOF) de Paraná, a cargo del fiscal José Ignacio Candioti, y de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) —representada por su titular Diego Iglesias y el fiscal coadyuvante Martín Uriona—, el TOF de Paraná ordenó que la Policía de Entre Ríos custodie a Touzet y determinó que se le entregue un botón antipánico.

Durante la declaración, que se extendió por tres horas, Touzet detalló cómo operaba la organización y afirmó que trabajó para Airaldi entre 2021 y 2022. “Los últimos seis meses con él fueron un infierno”, remarcó, y sostuvo que el imputado “estaba con la droga”. Relató una secuencia en la que él le pidió que averiguara el precio de combustible para avionetas. Tras consultarle por mensaje si avanzaba con la compra, volvió enojado a la oficina y le advirtió: “Un error más de estos y te vuelo la cabeza de un tiro”.

Leonardo Roberto Airaldi fue detenido el sábado 23 de julio de 2022 por efectivos de Gendarmería junto a otras tres personas en Gorriti y Teniente Agnetta, en barrio Ludueña. Llevaban armas, municiones, dinero en efectivo (dólares y pesos), medicamentos en tabletas y ampollas, seis jeringas con agujas y un gramo de cocaína. Al ser acusado por el fiscal provincial Iván Enriquez, dijo ser policía y que actuaba como “encubierto”. El fiscal entendió en ese momento que el ruralista había llegado a Rosario “por cuestiones relacionadas con drogas”.

Recuperó la libertad y meses después volvió a perderla. Fue procesado por el juez federal de Paraná Leandro Ríos, junto a otras 17 personas, como organizador, proveedor y financiador principal de una red dedicada a la comercialización de drogas que tenía como epicentro Las Cuevas, una zona rural en el departamento Diamante (Entre Ríos), a unos 120 kilómetros de Rosario. Actuaba bajo el amparo de policías de puestos camineros de Entre Ríos y de Santa Fe.

Según los investigadores, la conexión de Airaldi con Rosario se dio durante su detención en 2022 en la prisión de Piñero. Una vez en libertad, mantuvo los contactos. De acuerdo a escuchas telefónicas, comenzó a recibir comunicaciones de un hombre que se presentaba como “el amigo de Leo” ante la pareja de Airaldi. En los diálogos, hablaban “de cuestiones internas del penal de Piñero, donde estuvo detenido Airaldi, que lo habían tratado bien y que el padre lo había pedido, refiriendo a la protección dentro el penal”.

En una escucha interceptada a su mano derecha, Armando Balcaza, los investigadores registraron que personas de Rosario llegaron al campo para realizar tareas no especificadas, pero que no los dejó entrar, mientras que Airaldi ordenó que hicieran lo que iban a hacer en la isla El Pillo y no en el campo, por la vigilancia. Airaldi también envió a Balcaza a buscar 600 mil dólares a una estación de servicio de Rosario “en calle Córdoba y Circunvalación”, que según las conversaciones eran para comprar animales. Las referencias más citadas de esos contactos son los apodados “Javi” y “Ardilla” o “Ardi”.

En la audiencia, Touzet contó que un implicado en el juicio le habría explicado “el negocio” de Airaldi. “¿Vos fuiste al campo? Leonardo no siembra, no fumiga, dos más dos son cuatro”, le habría dicho este hombre. “Ahí entendí todo, que Leonardo estaba con la droga”, agregó la imputada.

Hacia el final, pidió que “no suelten a ese animal” y aseguró que tenía miedo porque vivía sola con su hija. Los fiscales Candioti e Iglesias acompañaron el pedido de la defensa y le requirieron al tribunal que se designe una custodia y se le otorgue un botón antipánico. Las juezas Noemí Berros y Mariela Rojas, y el magistrado José María Escobar Cello hicieron lugar al pedido y tomaron medidas especiales para que la mujer no se cruzara con Airaldi.

Airaldi estaba presente en el recinto porque amplió la declaración que hizo al comienzo del debate y había solicitado hacerlo de manera presencial. Hasta el momento, había seguido las audiencias de manera virtual desde el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, donde se encuentra alojado en el Sistema Integral para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo (Sigpplar). Allí está desde febrero de 2026, cuando se develó un presunto plan que tendría para atentar contra el juez federal de Paraná Leandro Ríos, el fiscal general Candioti y el ministro de Seguridad de Entre Ríos y exjefe de la Policía Federal Argentina, Néstor Roncaglia.

Tras las declaraciones del martes, están previstas otras tres audiencias de prueba con testigos vinculados a la causa instruida en la Justicia federal de Santa Fe por el secuestro de casi 30 kilos de cocaína. El 12 de junio se iniciará la discusión final con el alegato del Ministerio Público Fiscal. Se espera que el tribunal dicte su veredicto el 30 de julio, tras el receso de la feria judicial en Entre Ríos.

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