La artista, referente del folclore colombiano, falleció en México. Su legado incluye más de seis décadas de difusión de ritmos tradicionales del Caribe.
La cantante colombiana Totó la Momposina, una de las máximas exponentes de la música tradicional del Caribe y referente de ritmos como la cumbia, el bullerengue y el mapalé, murió este martes a los 85 años, según informó el Ministerio de las Culturas de Colombia.
“Hoy despedimos a la eterna Totó. A la eterna maestra que recorrió el mundo entero al ritmo de cumbias, porros, mapalés y bullerengues nacidos en el corazón de nuestra tierra”, expresó el Ministerio a través de un comunicado.
Sonia Bazanta Vides, nombre de pila de la artista nacida el 15 de agosto de 1940 en Talaigua, en la región de la Depresión Momposina (departamento de Bolívar), de cuya cultura y tradición musical tomó el nombre artístico con el que se hizo popular, falleció en Celaya (México), según informaron sus hijos en un comunicado.
“Totó fue una mujer que con su voz y entrega extraordinaria, llevó la cultura y la memoria del pueblo colombiano a los rincones del mundo. Su alegría, luz, sabiduría, talento, generosidad y muchas otras virtudes marcaron la vida de innumerables personas”, indicaron sus hijos.
En su legado, Totó dedicó más de seis décadas a preservar y difundir los ritmos afroindígenas y campesinos de la región del Caribe colombiano, llevando esa tradición a escenarios internacionales y convirtiéndose en una de las voces más reconocidas de la música latinoamericana.
La artista participó en festivales alrededor del mundo y grabó discos emblemáticos como La candela viva, Pacantó y La Bodega, además de interpretar canciones como “El Pescador” y “Yo me llamo cumbia”, convertidas en himnos de la música popular colombiana.
La cartera de Cultura de su país destacó que la artista “habló de la música tradicional del Caribe, la potenció y la enriqueció durante décadas para escribir un capítulo entero de la historia cultural de Colombia”.
Totó nació en una familia de músicos y desde niña comenzó a actuar a lo largo de los pueblos ribereños del río Magdalena cantando con un estilo que forjaría su sello personal, que se nutre de la fusión de elementos africanos e indígenas.
Con los años, terminó siendo definida como una “cantadora”, una intérprete musical que cultivó la cultura tradicional de un pueblo.
Bailadora de ritmos como la gaita, la cumbia, el porro y la champeta, entre otros que responden a la tradición, su trabajo cuenta con reconocimiento internacional, y entre sus más recordadas actuaciones figura la que hizo en 1982 durante la entrega en Estocolmo del Premio Nobel de Literatura a su compatriota, el escritor Gabriel García Márquez.
Con una carrera de más de medio siglo a sus espaldas en la que llevó los sonidos de su tierra a escenarios de Europa, Estados Unidos y toda América latina, Totó fue reconocida en 2013 con el Premio a la Trayectoria del Grammy latino por su aporte a la preservación y difusión de la música folclórica.
Totó la Momposina se despidió de los escenarios en septiembre de 2022 con un concierto en el Festival Cordillera, donde compartió escenario con artistas como Adriana Lucía y Nidia Góngora en una presentación celebrada como homenaje a su legado musical y cultural.
Asimismo, sus hijos Marco Vinicio, Angélica María y Eurídice Salomé, confirmaron que trasladarán sus restos mortales desde México hasta Bogotá el próximo 27 de mayo y se le hará un homenaje póstumo de cuerpo presente en el Capitolio Nacional.
