La fiscal María Eugenia Caratozzolo ordenó frenar la restitución del animal, que fue víctima de abuso sexual, mientras se profundiza la investigación y se evalúa el entorno del hogar donde residiría.
La conmoción pública y la presión de organizaciones proteccionistas llevaron a la Fiscalía a suspender este jueves la devolución de “Lolo”, el perro que se encuentra en el centro de una causa judicial por abuso sexual cometido por un menor no punible.
La decisión fue tomada por la fiscal María Eugenia Caratozzolo, quien dejó sin efecto –por el momento– la entrega del animal a la mujer que se había presentado como su dueña a través de un abogado patrocinante. De esta manera, Lolo continuará bajo resguardo mientras avanza la investigación y se ejecutan nuevas medidas solicitadas por el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Desde el MPA indicaron que se solicitó ampliar el informe ambiental y de contexto del domicilio donde se pretendía restituir al animal. Quienes impulsaron el pedido de devolución aseguraron que el menor señalado en el hecho ya no reside en esa vivienda, un punto clave que las autoridades judiciales buscarán corroborar de forma exhaustiva antes de tomar una decisión definitiva.
Para la mañana de este viernes estaba prevista una movilización de organizaciones proteccionistas y vecinos frente a las dependencias judiciales, manifestando su rechazo a que Lolo regresara al entorno vinculado al caso.
En paralelo, desde el Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa) informaron que el animal se encuentra en buen estado de salud, tras ser examinado por profesionales veterinarios.
La suspensión de la entrega fue recibida con alivio por los grupos de protección animal, que exigían que el perro permanezca bajo cuidado del Estado y monitoreo constante hasta que la situación se esclarezca por completo y se garantice su seguridad.
