El técnico confió en jugadores relegados, como Reinatti y Regiardo, y logró la incorporación de Mazzantti. Para La Capital fueron los de más alto puntaje.
Si se insiste tanto sobre la importancia de Frank Kudelka para la recuperación de Newell’s, se debe a que entendió y actuó en consecuencia para que el equipo finalice la primera mitad del año mejor de lo que la transitó. El entrenador corrigió lo que había sido una mala campaña bajo la conducción de la dupla de Favio Orsi y Fabio Gómez. Y si bien el equipo tuvo contratiempos duros, como la eliminación de la Copa Argentina y la derrota en el clásico jugado en el Coloso, consiguió salir de los últimos puestos de la tabla anual. Así cumplió el principal propósito, considerando lo feo que se presentaba la situación y el temor que generó encontrarse en posición de descenso.
Uno de los fundamentos de este crecimiento pasó por la conformación del equipo. Kudelka dispuso variantes en la formación con respecto a la utilizada por Orsi y Gómez. Les dio minutos a futbolistas que no estaban jugando y se animó a jugar con juveniles del club. Kudelka acertó en la elección de varios futbolistas y esto se reflejó en las calificaciones que les dio La Capital a cada uno en los partidos que jugaron, ya sea los correspondientes al torneo Apertura como al único disputado por la Copa Argentina. Se aclara que para recibir puntaje en cada encuentro, un jugador debió disputar un mínimo de 20’.
Dicho esto, los tres jugadores con las más altas calificaciones fueron Josué Reinatti, Walter Mazzantti y Luca Regiardo, en ese orden. Sobresalieron por mérito propio. Pero si pudieron mostrarse y ser piezas clave del conjunto rojinegro fue obra de Kudelka. Porque confió en el arquero para el último tramo del torneo. Logró que incorporen al delantero con el torneo en marcha. Y rescató del banco al mediocampista central y lo designó capitán.
Kudelka entendió que era necesario reemplazar a Williams Barlasina y, una vez que Newell’s perdió con Acassuso por 2 a 0 en el debut en la Copa Argentina, puso de titular a Reinatti. Al arquero de 22 años le alcanzaron las últimas cinco fechas del Apertura para finalizar con el mejor promedio. En unos pocos partidos, se afirmó en un arco que fue el más goleado del Apertura y por donde también pasó Gabriel Arias, hasta que el ex-Racing se lesionó y quedó al margen. Reinatti atajó con audacia. Tuvo decisión para cortar centros y rapidez para achicar. De rendimiento muy parejo, su partido más destacado fue en la victoria contra Unión (3-2). Tapó una enorme pelota en el final, que le valió el abrazo de los compañeros instantes después de que concluyó el encuentro. Más allá de la respuesta que dio Reinatti en el arco rojinegro, se conoció que el club piensa en traer otro arquero para el torneo Clausura, considerando que no se sabe cuándo volverá Arias de la fisura del peroné izquierdo y no existe certeza sobre el futuro de Barlasina.
Otro de los aciertos de Kudelka fue Mazzantti. El delantero llegó al club por solicitud del entrenador y justificó su llegada. Le dio mayor desnivel a un ataque rojinegro que no le sobraron recursos, a partir de su velocidad y desequilibrio. Su mejor desempeño fue contra Gimnasia de Mendoza, señalando el gol del triunfo por 1 a 0.
Si la inclusión de Reinatti fue una determinación arriesgada, hubo otras similares, en las que estuvieron involucrados juveniles. El técnico respaldó a los jóvenes del club y les dio oportunidades. Por ejemplo Luca Regiardo, que apenas jugó un partido durante el ciclo de Orsi y Gómez, además de estar en el único encuentro del interinato de Lucas Bernardi. Kudelka le dio la titularidad y capitanía. El volante de 19 años no solo se convirtió en titular inamovible sino que pasó a llevar el brazalete de capitán. Fue el sostén del mediocampo en base a temperamento y entrega. Su partido destacado fue ante Unión (3-2).
Por la posición de marcador izquierdo, o lateral-volante durante la etapa de Orsi y Gómez, pasaron varios futbolistas. Hasta que Kudelka encontró el indicado. Otro de los juveniles de la institución: Jerónimo Russo. Esta designación resultó positiva, a tal punto que Russo se mantuvo de titular hasta la última presentación. El futbolista aportó proyecciones, desborde y centros, recursos ofensivos que faltaban. Russo, cuarto mejor promedio de la Lepra en cuanto a calificaciones individuales, incluso convirtió un golazo frente a Unión en el estadio 15 de Abril. Fue su actuación más relevante, en una posición en la que también jugaron Martín Luciano, Gabriel Risso Patrón y hasta Jherson Mosquera.
