Un nuevo hallazgo de una nota amenazante con balas en una escuela de Villa Gobernador Gálvez reaviva la preocupación por la utilización de instituciones educativas como buzones de mensajes entre bandas criminales en la región de Rosario y alrededores.
Este lunes, la comunidad educativa de la escuela Cecilia Grierson Nº 1281 de Villa Gobernador Gálvez activó un protocolo de seguridad tras el hallazgo de una nota manuscrita con dos balas pegadas. El mensaje, firmado por ‘La nueva alianza’, estaba dirigido a un hombre mencionado por su apodo y hacía referencia a ‘transas’, sugiriendo una trama ligada a la narcocriminalidad.
Este hecho se suma a una serie de al menos once casos registrados desde el comienzo del ciclo lectivo en escuelas de Rosario y zonas cercanas. Según fuentes consultadas, se trata de una práctica que se repite al menos desde 2021, pero que este año se ha manifestado desde el inicio de las clases.
En ninguno de los episodios se registraron amenazas directas a las instituciones educativas ni a los estudiantes. Tampoco se vinculan con el trágico suceso ocurrido en San Cristóbal, donde un alumno mató a otro. Las autoridades indicaron que el objetivo de estos mensajes es dejar constancia de disputas entre bandas, llegar a los destinatarios o desviar la atención de investigaciones judiciales.
El primer caso de este año ocurrió el 6 de marzo en el Colegio del Sur de Rosario, donde apareció una tela colgada con un mensaje, lo que llevó a la suspensión de clases. Le siguieron episodios en el Colegio Rey de Gloria, y en las escuelas José Mármol y Luisa Mora Olguín del barrio Ludueña, entre otras.
En abril se sumaron incidentes en la escuela Luis Rullán, donde además de una nota se halló un encendedor con forma de granada, y en las escuelas Luis María Drago, Carlos Sylvestre Begnis y Provincia de Santa Fe. A fines de abril, los mensajes aparecieron en el jardín de infantes San Casimiro y en la escuela Atahualpa Yupanqui, mencionando incluso a un jefe policial.
Las autoridades educativas y de seguridad continúan investigando los hechos, mientras la comunidad escolar mantiene activos los protocolos de prevención.
