El ministro de Obras Públicas de Santa Fe expresó su descontento con la respuesta del gobierno nacional respecto al mantenimiento de la ruta A012, tras 26 meses de gestiones.
El ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, criticó este viernes el decreto del gobierno nacional que delega la licitación de obras en rutas nacionales, al considerar que no resuelve el problema del segundo anillo vial de Rosario, la ruta A012. La provincia lleva 26 meses solicitando la cesión del mantenimiento de esa carretera, y la última respuesta desde Buenos Aires no fue satisfactoria.
“Lo que están haciendo es criminal porque es cagarse en la gente”, declaró Enrico en diálogo con LT8, y añadió que no escucha a ningún referente de La Libertad Avanza (LLA) que gestione para agilizar el traspaso. “Son fantásticos para hacer videítos pero después no mueven un papel”, sostuvo.
Hace una semana se habilitó la firma de convenios para que Santa Fe se haga cargo de las rutas nacionales mediante acuerdos aprobados por la Dirección Nacional de Vialidad (DNV). Sin embargo, el funcionario consideró que el decreto 253/2026 complica el proceso en lugar de agilizarlo. “En vez de agilizar las cosas, este decreto las complicó para todas las provincias”, aseguró.
Enrico defendió el plan de obras públicas provincial, con un presupuesto de 1,75 billones de pesos para este año, y señaló que la provincia tiene listo un plan de reparación urgente para la A012 con una inversión de 5.000 millones de pesos. “Las rutas estuvieron mal siempre, pero nunca peor que ahora”, expresó.
El exsenador dejó en claro que no pretende ser un opositor sistemático al gobierno de Javier Milei, pero calificó como “de cuarta” la gestión en este tema. Además, anticipó que Santa Fe no se hará cargo de las obras bajo las condiciones del decreto vigente. “Estamos esperando que el gobierno nos diga: tome la A012, una ruta que no mantiene ni repara”, indicó.
En otro orden, Enrico se refirió al cruce con el senador Felipe Michlig (UCR), quien lo había criticado por demoras en un plan de viviendas en San Cristóbal. El ministro respondió que el departamento de Michlig tiene obras por todas partes y que la decisión de renunciar a su banca en el Senado para asumir en el Ejecutivo fue “lo más correcto”.
“Sentía la necesidad y el compromiso de acompañar a Maximiliano Pullaro en su gobierno. Si era un mal ministro, tenía que volver a cumplir mi mandato”, concluyó.
