Una pareja de arquitectos belga y francesa recorrió la ciudad, documentando su patrimonio arquitectónico y su relación con el río Paraná, en una visita que compartieron en redes sociales.
Mathieu Jaumainson y Agathe Belot, arquitectos de Bélgica y Francia respectivamente, visitaron Rosario como parte de un viaje por Sudamérica. Tras pasar dos meses en Buenos Aires, llegaron a la ciudad sin un conocimiento profundo de la misma, pero su exploración a pie los llevó a descubrir una diversidad arquitectónica que los sorprendió gratamente.
En diálogo con La Capital, los viajeros explicaron que su método para conocer una ciudad se basa en caminar, observar, dibujar y fotografiar. En Rosario, encontraron una síntesis urbana inesperada, con una mezcla de estilos que incluye edificios de influencia europea, arquitectura moderna del siglo XX y desarrollos contemporáneos, todo en pocas cuadras.
«Nos sorprendió mucho la identidad que tiene. Es una gran ciudad, pero al mismo tiempo tiene algo muy propio. Íbamos de una arquitectura a otra y cada una decía algo distinto», destacó Mathieu Jaumainson. Entre los puntos que fotografiaron y compartieron en sus redes se encuentran el Palacio Remonda Monserrat, el Jardín de los Niños, el ex Banco de Londres, La Favorita, el Edificio Altamira, la Casa Fracassi, el Distrito Sur, el parque de España y el Club Gimnasia y Esgrima.
Los arquitectos también resaltaron la fuerte conexión de Rosario con el río Paraná, un aspecto que les resultó muy llamativo en comparación con otras ciudades. «En Rosario es muy presente. Se vive. Se camina. Se disfruta», afirmaron. Esta relación ha sido un eje organizador del desarrollo urbano de la ciudad desde el siglo XIX.
Las imágenes publicadas en Instagram, que combinan una estética cuidada con un relato sobre el espacio urbano, rápidamente alcanzaron repercusión, poniendo el foco en el patrimonio construido y la identidad arquitectónica de Rosario.
