Un proyecto de ordenanza en el Concejo Municipal busca consolidar por norma que la administración del sistema de salud local, que atiende a 330.000 personas, permanezca bajo la órbita municipal, mientras se discute su financiamiento.
El bloque de concejales de Unidos presentó un proyecto de ordenanza para declarar intransferible la gestión de la salud pública municipal de Rosario. La iniciativa busca consolidar por norma un principio que, según sus impulsores, ha sido una decisión política sostenida a lo largo de la historia de la ciudad: que la salud pública se conduzca desde el Estado local.
El proyecto surge en el marco del debate sobre la financiación del sistema, luego de una propuesta del edil opositor Juan Monteverde para que la provincia financie en su totalidad el sistema y la administración sea exclusiva de la Municipalidad. Desde el municipio consideraron que esa iniciativa representaría «un retroceso grave» en un área con modelo propio.
Para el presidente del bloque oficialista, Fabrizio Fiatti, «esto está lejos de tratarse de una discusión contable». El objetivo, según explicó, es «defender un modelo de gestión basado en la cercanía, la atención primaria y la toma de decisiones en el territorio» que Rosario viene construyendo desde hace más de 100 años.
Actualmente, el municipio destina el 26% de su presupuesto anual al sistema de salud local. Existe, además, un convenio con la provincia desde 2009 que cubre más del 40% del financiamiento total bajo una lógica de complementariedad. La ordenanza propone consolidar ese esquema, pero dejando en claro un límite: el financiamiento puede ser compartido, pero la gestión no.
Según datos oficiales, la red de salud pública de Rosario cuenta con 330.000 personas adscriptas, realiza aproximadamente 94.000 atenciones por mes y más de 1.190.000 consultas ambulatorias anuales. «Eso es lo que está en juego y lo que buscamos preservar», afirmó Fiatti.
Desde la gestión local también señalaron las dificultades operativas que, a su criterio, traería un esquema donde las decisiones cotidianas requirieran autorización provincial. Remarcaron que, si bien con la actual gestión de Maximiliano Pullaro el diálogo es constante, «aún pesa el recuerdo de la gestión provincial anterior que no comprendió la magnitud del sistema. En la gestión de la salud, el tiempo es vida».
La iniciativa declara al Sistema de Salud Pública de Rosario como política pública estratégica y patrimonio institucional de la ciudad, y manifiesta que es de carácter intransferible en su planificación, administración y conducción. Además, incluye una resolución para dirigirse a la Legislatura provincial solicitando una ley que garantice un financiamiento automático y actualizable para dar mayor previsibilidad al sistema.
Fiatti planteó un escenario hipotético para fundamentar la postura: «Si ahora nosotros definiéramos crear un sistema de educación y fundáramos escuelas, de acá a 10 o 20 años no podríamos exigir que la Provincia financie el sistema educativo de Rosario, porque es lo que corresponde». Para el concejal, se trata de una relación análoga, donde la ciudad tomó la decisión política histórica de crear el sistema. «No podemos ir a buscar ahora que lo absorban lisa y llanamente», concluyó.
