El club Rosario Central anunció que abrió un sumario y una investigación para dar con los responsables de los excesos de la celebración del clásico, que se produjeron durante el partido del sábado, ante Banfield. Fueron «actos ofensivos e inadmisibles», consideró la institución de Arroyito en un comunicado.
Los «lamentables hechos de público conocimiento» que menciona Central son los que refirió el juez Nicolás Lamolina, quien dejó constancia de que debió suspender el partido durante el primer tiempo porque desde un sector de la parcialidad canalla se arrojaron muñecas inflables y muñecos de bebé con la camiseta del clásico rival.
«Hemos iniciado los sumarios pertinentes y hemos abierto una investigación interna para identificar a los responsables de tan desagradables conductas», precisó la dirigencia de Central en el comunicado difundido en la noche de este lunes, en el que añadió que «estos actos y manifestaciones no son folclore, son actos ofensivos e inadmisibles que van en contra de los valores de esta prestigiosa institución; y que no hacen más que perjudicar la imagen de un club que hace tiempo está trabajando para ser una institución modelo y trascender con sus acciones».
También remarcaron que se acercan las competencias internacionales y destacaron la «gran preocupación» que existe en la dirigencia al «advertir que ciertos socios o simpatizantes no alcanzan a comprender el enorme perjuicio que le genera al club todo acto que represente probables sanciones tanto económicas como deportivas».
«Desde el club estamos trabajando para identificar a las personas responsables y, una vez individualizadas, se procederá a imponer las sanciones que correspondan», remarcaron.
Y concluyeron señalando: «Reafirmamos nuestro compromiso permanente con el respeto, la convivencia y la erradicación de cualquier manifestación de violencia o discriminación en el ámbito deportivo».
«Incitación a la violación»
El comunicado auriazul llega después del repudio de la Asamblea Lesbotransfeminista Rosario, que entendió que los actos representaron «una incitación a la violación».
«El uso de un objeto que representa un cuerpo femenino para simbolizar la derrota o la humillación del rival no es una metáfora deportiva inocente, no es ingenio popular ni folclore del fútbol, es el desplazamiento de una lógica de dominación sexual al ámbito del campo de juego», reza el comunicado de la agrupación.
El colectivo se apoyó además en la ley N° 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia por motivos de género, para condenar que haber usado muñecas inflables está «naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad».
Afirmaron que «tales acciones promueven la cultura de la violación en el fútbol» e insistieron: «No todo es válido, basta de racismo, homofobia y xenofobia. Basta de lenguajes que cosifican y violentan, decimos fuertemente: no a la cultura de la violación».
Por último, pidieron «las autoridades correspondientes tomen las medidas necesarias para que no se repitan este tipo de hechos aberrantes», y no se olvidaron de pedir «Justicia por Ivana», en relación al asesinato de la simpatizante canalla Ivana Garcilazo a la salida de un clásico en el Gigante.
